El Gobierno nacional logró recortar la diferencia con respecto a las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), pero no le alcanzó para defender la representación en el Congreso de la Nación, que se renovará en un tercio en el Senado y la mitad en Diputados.
En relación con la Cámara de Senadores, ahí es donde el oficialismo siente más el impacto de la derrota, dado que perdió seis legisladores (tenía 41 y ahora tendrá 35). En cambio, Juntos pasó de 25 a 31.
De las 8 provincias que elegían senadores (la lista ganadora se lleva dos bancas y la lista que termina en segundo lugar, una), el Gobierno sólo pudo imponerse en Catamarca y Tucumán. En tanto que Juntos ganó en Santa Fe, Mendoza, Córdoba, Corrientes, Chubut, La Pampa.

En cuanto a la cámara de diputados, el Frente de Todos puso en juego 52 bancas, pero sólo logró retener 50. Por su parte, Juntos puso en disputa 60 bancas y en estas elecciones consiguió llegar a 61.
La diferencia estuvo en el resultado de la provincia de Buenos Aires, donde el oficialismo se acercó en los números, pero terminó perdiendo dos diputados (renuevan 15 de 17), y donde Juntos alcanzó 15 bancas cuando ponía en juego 14.
En tanto que las terceras vías, el Frente de Izquierda y alternativas que se presentaron en estas elecciones, lograron sumar representación en Diputados.
