Si bien fue intenso el movimiento turístico en todo el país por el fin de semana largo, las mini vacaciones que se tomaron la mayoría de los argentinos fueron “gasoleras”: las ventas en los comercios de la Costa Atlántica y las principales ciudades cayeron un 4,5%, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.
En total, se movilizaron más de un millón de personas a nivel interno que tuvieron un gasto de $2.375 millones durante los 2,5 días de estadía promedio de descanso. Esto significa que cada turista gastó un promedio de $950 por jornada, es decir un 23,4% más que hace un año, pero lejos de los niveles de la inflación que ya superan el 35%.
Según el informe de CAME, hubo “estadías más cortas y destinos más cercanos” a raíz del precio de los combustibles y “muchas familias se alojaron en casas de amigos, parientes o vínculos cercanos para abaratar” cortos sin privarse de hacer una escapada.
Los destinos más elegidos fueron Córdoba, Bariloche, Entre Ríos, Mendoza, Misiones, Salta, y el interior de la provincia de Buenos Aires. “El turismo interno se está viendo favorecido por el tipo de cambio más alto, que desalienta el desplazamiento hacia países vecinos (Brasil y Chile principalmente)”, resaltó.
En lo que va del año ya hubo siete fines de semana largos (tres "extra-largos"), en los cuales viajaron un total de 9.138.000 turistas, que en conjunto gastaron unos $25.360 millones, subrayó el info