Marcos Brítez Ojeda se crió en Los Andes y su sentimiento por esos colores siempre fue especial. Y ese fuerte lazo fue crucial para que abandone Almirante Brown, club con el que tenía contrato vigente, y se sume al elenco de Aníbal Biggeri para ir en busca de un gran objetivo: evitar el descenso.
“Sentía que tenía que estar acá y por suerte se pudo conseguir”, remarcó el mediocampista durante una charla con La Unión, en la que confesó que tuvo una salida “difícil y brava” del Mirasol. “No fue una decisión fácil y en un momento se complicó, pero mi deseo fue muy grande y por suerte pudimos llegar a un acuerdo”, recalcó.
Brítez Ojeda, que tiene más de 200 partidos en el Milrayitas e iniciará su cuarto ciclo en el club, tenía en claro que quería volver y el interés de Aníbal Biggeri le dio el último empujón. “Elegí estar acá porque es lo que sentía y por eso valoro el interés de los dirigentes y del técnico, que se preocuparon y me ayudaron a tomar esta decisión, que realmente fue difícil”, señaló.
"Soy uno más que viene a sumar y aportaré mi granito de arena desde el lugar que me toque. Esto es un grupo y todos tenemos que trabajar al 100% para estar a la altura de este club", señaló.
Ya enfocado en lo que se viene, el volante avisó que “no hay margen de error” en esta recta final del torneo y recalcó que será clave “mantener la tranquilidad” para lograr la salvación. “Hay que ir paso a paso, encarar todo con tranquilidad pero sabiendo que no hay margen de error. Se viene el último tramo y debemos tomarlo como tal”, dejó en claro.
Por último, Brítez Ojeda remarcó que el equipo tiene que “estar a la altura del club” y “trabajar al 100 por ciento todos los días” para continuar en el Primera B Nacional. “Si estamos unidos y vamos por el mismo objetivo, todo será más fácil”, remarcó el mediocampista, que iniciará su cuarto ciclo en el club y tendrá un rol clave como referente del plan