Detrás de los movimientos, gestos y la expresividad de "La Llama que Llama" está Fernando Martín Suárez, uno de los titiriteros detrás de la icónica campaña publicitaria que volvió a escena con una serie en Flow y publicidades por el Mundial de Fútbol 2026.
Con trayectoria en las plazas de Lomas de Zamora, el fundador de la compañía Bigote de Monigote, inició su historia con los títeres hace más de tres décadas. "Vengo de la música", contó Suárez en diálogo con Diario La Unión. Antes de fundar Bigote de Monigote en 1996 integró el grupo Canapé de Polenta, con el que recorría plazas y espacios abiertos.
Su debut como titiritero fue casi por casualidad, "yo me formé al revés", sintetizó; él le hacía la música a Canapé y durante una temporada en Miramar, uno de los integrantes perdió la voz y él, que conocía todos los textos, salió a reemplazarlo. “Me hice titiritero a la fuerza. Se ve que funcionó porque soy titiritero hasta el día de hoy”, recordó.
Fernando Martín Suárez, uno de los titiriteros detrás de la icónica campaña publicitaria.
Su escenario fue la Plaza Grigera de Lomas de Zamora
Entre 1998 y 2015 realizó funciones casi todos los fines de semana en la Plaza Grigera de Lomas de Zamora, además de presentarse en otros espacios culturales de la región.
Su trayectoria fue reconocida en 2014, cuando recibió el premio llamado Javier Villafañe, en honor al poeta y titiritero, al Mejor Titiritero Argentino. "Lo gané por la interpretación de uno de los personajes de la obra Rey Mono vs Madame Scheletto, dirigida por Ignacio Huang, el actor taiwanés que acompañó a Darín en Un cuento chino", detalló.
También obtuvo premios Atina al teatro infantil y, junto a Bigote de Monigote, representó al país en festivales internacionales de Colombia, Chile, Venezuela, Brasil y Uruguay. Además, con "Al Agua Morsa" ganaron el regional 2005-2006, luego el provincial y así clasificaron a la Fiesta Nacional del Teatro.
Backstage de "la Llama que llama".
El regreso de La Llama que Llama
Suárez explicó que el personaje de La Llama fue creado en los 90' por los publicistas Ramiro Agulla y Carlos Baccetti. Aunque en un principio la campaña no tuvo el impacto esperado, el público termino convirtiéndola en un clásico.
"El concepto es que hace llamados por teléfono. Ese es el espíritu de La Llama que Llama. Hace cargadas por teléfono, el humor no va por la ofensa ni por faltar el respeto. Es más bizarro e irónico, absurdo", enfatizó.
Ahora, la propuesta volvió a través de la productora Landia con una serie de 7 episodios de 3 minutos de Flow y varias publicidades por el Mundial 2026. En ese trabajo participa Bigote de Monigote: “Nosotros manipulamos los títeres, hacemos el ‘empate’ y el ‘lifting’. Les damos vida en cámara”, explicó Suárez.
Además de Suárez, el equipo esa inegrado por Rafael Walger y Blanca Vega, de Bigote de Monigote, junto a los titiriteros independientes Javier Cancino, Gustavo Garabito y Nahuel Crapanzano.
“Nosotros manipulamos los títeres, hacemos el ‘empate’ y el ‘lifting’. Les damos vida en cámara”.
Cómo es ser titiritero
Aunque muchas personas crean que quienes manipulan los muñecos también realizan las voces, Fernando Martín Suárez aclaró que el doblajes está a cargo de actores especializados.
Para el titiritero, el oficio sigue vigente a pesar del avance de la tecnología. "Es un arte milenario. El títere no fue creado para niños al inicio, sino para divertir a emperadores y reyes. Ahora volvió a tener protagonismo en el público familiar", aclaró.
El personaje de La Llama fue creado en los 90' por los publicistas Ramiro Agulla y Carlos Baccetti.