Anularon la sentencia contra un policía que había sido condenado en los Tribunales de Lomas de Zamora por balear a su pareja embarazada y dejarla discapacitada. Se deberá revisar el fallo y aplicar la pena correctamente.
Había sido sentenciado a cuatro años de prisión en los Tribunales de Lomas, pero la defensa de la víctima consideró la pena como insuficiente.
Anularon la sentencia contra un policía que había sido condenado en los Tribunales de Lomas de Zamora por balear a su pareja embarazada y dejarla discapacitada. Se deberá revisar el fallo y aplicar la pena correctamente.
El caso ocurrió en 2021 y tuvo como imputado a David Alejandro Barreto Riveros, exmiembro de la Policía Bonaerense, quien fue detenido y llevado a juicio por dispararle a su novia, Yamila Belén Humeres, en una vivienda ubicada en Banfield.
En su momento, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº7 de Lomas de Zamora condenó al expolicía a cuatro años de prisión, tras hallarlo culpable del delito de “lesiones graves agravadas por el empleo de arma de fuego, el vínculo y mediar violencia de género”. Le otorgaron la prisión domiciliaria.
Sin embargo, el abogado de la mujer, Rodrigo Tripolone, apeló la sentencia ante la Cámara de Casación. Argumentó que en este caso existió el dolo de femicidio y que se trató de una pena “absurda, fragmentaria y que una valoración integral de la prueba con perspectiva de género permitía sostener y acreditar un hecho tentado contra la víctima”.
Tripolone argumentó que el TOC 7 reconocía la gravedad del hecho, pero no lo había reflejado en la calificación legal que el dio al caso ni tampoco en el monto de la condena, teniendo en cuenta que la agresión puso en peligro a su defendida y al bebé que llevaba en el vientre.
La Sala II del Tribunal de Casación Penal de La Plata resolvió aceptar parte del pedido del abogado. Si bien rechazaron el planteo respecto del dolo, decidieron anular la sentencia y reenviar el expediente al TOC 7 de Lomas para que coloque la pena de manera correcta.
Casación sostuvo que el fallo debía ser revisado, principalmente en lo que se refiere a la “valoración integral de la prueba y a la determinación de la pena”, ya que se advertían “falencias en la fundamentación” de esos puntos.
Según declaró la víctima, el día del hecho tuvo una discusión violenta con su pareja, la cual no habría sido un hecho aislado: ella aseguró que durante la relación hubo varios episodios de violencia de género. Durante ese altercado, Barreto Riveros tomó un arma y le apuntó a su novia, ambos forcejearon y se produjo un disparo que le destrozó el fémur a la mujer.
Como consecuencia del ataque, Yamila tuvo que someterse a una cesárea de urgencia en el Hospital Gandulfo para no perder a su bebé. Desde ese momento, le quedó una discapacidad en la pierna y tiene que utilizar bastón para movilizarse.
El abogado de la mujer sostiene que Barreto Riveros tuvo la intención de matar a Yamila, y que ella logró desviar el disparo a su pierna en ese forcejeo. Sin embargo, el imputado sostuvo que en realidad estaba limpiando el arma, se le cayó y la misma se accionó por accidente, algo que fue descartado por las pericias realizadas al arma.