sábado 22 de agosto de 2026
22 de agosto de 2026
Homenaje.

Las historias de las fanáticas de Sandro a 81 años de su nacimiento: "Para mí está vivo":

Las canciones, los recitales, las fotos, las películas y hasta visitas a su casa en Banfield forman parte de los recuerdos de las "nenas" de Sandro.

La Plaza Roberto Sánchez de Banfield volvió a convertirse este sábado en un punto de encuentro para las fanáticas de Sandro, en el marco de una nueva edición de “Lomas le canta a Sandro, admiradoras de distintas edades se acercaron para recordar al artista que marcó sus vidas.

Para muchas de ellas Sandro no es solamente un cantante: es parte de su adolescencia, de sus familias, de sus recuerdos más importantes y de una pasión que atravesó décadas. "Para mí Sandro significa todo", definió Isabel que no necesita demasiadas palabras para explicar una pasión que comenzó cuando tenía 15 años y que todavía conserva intacta. A 81 años del nacimiento de Roberto Sánchez, llegó una vez más a Banfield para homenajear a su ídolo y demostrar que, para ella, el tiempo no modificó ese vínculo. "Para mí está vivo. Yo sigo viniendo a todo", aseguró.

Isabel fue a sus recitales, estuvo en los cumpleaños que se realizaban en su casa y conserva una colección de objetos relacionados con el cantante, pero entre todos sus recuerdos hay uno que se repite: la emoción de aquellas noches de teatro. “Cuando íbamos al teatro, se re extraña. Esas colas que hacíamos… Ya cuando vos llegabas y estaba la música de él, ya era una emoción”, recordó. Libros, fotografías, entradas y distintos objetos forman parte de su colección. Todo sirve para mantener vivo el recuerdo de un artista al que, asegura, nunca va a dejar de amar, "lo vamos a amar siempre. Es el único, es argentino y es de nosotros", dijo.

El evento fue este sábado en la Plaza Roberto Sánchez en Banfield.

El evento fue este sábado en la Plaza Roberto Sánchez en Banfield.

Una pasión que empezó a los nueve años

Entre las admiradoras que llegaron a la Plaza Roberto Sánchez también estuvo Graciela, vecina de Kilómetro 26, Florencio Varela. Para ella, el vínculo con Sandro comenzó cuando tenía apenas nueve años, "desde los 9 años que me gustó, mi mamá estaba en contra porque usaba pantalón ajustado", contó. A los 15 años comenzó a trabajar y destinaba parte de su dinero para comprar revistas, iba a ver sus películas y las volvía a mirar cada vez que podía. Su vida cotidiana, sin embargo, muchas veces se interpuso entre ella y el deseo de acompañar a Sandro en sus recitales ya que trabajaba, tenía hijas pequeñas y en varias oportunidades tuvo que resignar salidas para cuidarlas.

Pudo verlo una sola vez en un teatro de Lomas de Zamora, pero aquel único recital alcanzó para convertirse en un recuerdo imborrable: "Ese recuerdo que tengo es hermoso", subrayó. Aunque no pudo estar en todos los escenarios, Sandro sí estuvo presente en su casa durante décadas, sus canciones acompañaron la crianza de sus hijas y también quedaron incorporadas a la memoria familiar, "la mitad de mi comedor tiene la foto de Sandro", contó entre risas.

Y hoy, a pesar de los años, continúa participando de grupos de admiradores en redes sociales, "siempre está en mi corazón", resumió. Para ella, la celebración del cumpleaños de Sandro sigue teniendo sentido, por eso, cuando se enteró de la jornada en Banfield, decidió viajar desde Florencio Varela y participar por primera vez del homenaje en esa plaza en su nombre.

A 81 años del nacimiento de Roberto Sánchez.

A 81 años del nacimiento de Roberto Sánchez.

Los recuerdos del Gran Rex

Elena y Nora también llegaron con una historia de décadas atrás, ambas comenzaron a seguir a Sandro durante la adolescencia y coinciden en algo: fue mucho más que un cantante: "Es mi ídolo, lo amo", afirmó Elena. A lo largo de los años coleccionó libros, fotografías y recuerdos relacionados con el artista, fue al Gran Rex y guarda especialmente en la memoria sus últimos recitales y las celebraciones que se realizaban en Banfield.

Pero hay un recuerdo que ocupa un lugar especial, cuando cumplió 70 años, sus hijos quisieron hacerle un regalo diferente, le dieron una sorpresa y apareció un artista que interpretaba canciones de Sandro para cantarle en su cumpleaños, “fue muy lindo”, recordó emocionada. Nora comparte el mismo fanatismo, también lo sigue desde los 15 años y conserva fotografías firmadas, libros y entradas de sus recitales. Las dos tuvieron además la posibilidad de verlo personalmente, "Sí, sí, obvio. Sí, le grité también", recordó una de ellas entre risas.

Para las dos, una parte fundamental del encanto de Sandro estaba en su manera de ser: "Me gustaba su espontaneidad, su forma y que siempre siguió su estilo", explicó. No importaban las críticas por sus pantalones ajustados, el cuero o la estética que llevaba sobre el escenario. Sandro hacía lo que quería y esa personalidad también fue parte de su magnetismo: "No va a haber otro igual".

No todas las fanáticas tuvieron la posibilidad de verlo en vivo, una de ellas llegó al homenaje con una historia diferente: lo admiró desde adolescente, escuchó sus discos durante años y convirtió sus canciones en parte de su vida, aunque nunca pudo asistir a un recital, "para mí no va a haber otro igual que él", afirmó y agregó "yo lo sigo a muerte". Hoy comparte esa pasión con su pareja, juntos cantan las canciones de Sandro y hasta utilizan pistas de karaoke para acompañarlas, "no somos cantantes" aclaró.

La plaza está ubicada en la intersección de las calles Alem y Darragueira.

La plaza está ubicada en la intersección de las calles Alem y Darragueira.

El hombre detrás del idolo

Cuando las admiradoras hablan de Sandro, no todo pasa por sus canciones, también recuerdan sus movimientos, su manera de bailar, su alegría y su sensualidad. También aparecieron palabras como “sensualidad”, “sencillez”, “simpleza” y “amor”. Diferentes maneras de describir a un artista que podía despertar admiración por su presencia escénica y, al mismo tiempo, cariño por la persona que veían detrás del personaje.

La pasión por Sandro también generó historias familiares insólitas, una de las admiradoras recordó que, cuando llegaba la fecha del cumpleaños del cantante, iba junto a su nieto; el chico sentía tantos celos de Sandro que hasta quería acompañarla a la casa del artista: "Me tiraba de la mano y me decía: ‘vamos’", recordó. Los celos, contó, continuaron incluso con los años, hoy su nieto ya tiene 30 años y todavía conserva ese recuerdo de aquellas visitas y de la admiración de su abuela.

El recuerdo a 16 años de su fallecimiento

La Plaza Roberto Sánchez volvió a reunir a quienes durante décadas hicieron de Sandro una parte de sus propias historias, algunas lo vieron decenas de veces, otras apenas pudieron verlo una vez e incluso algunas nunca tuvieron esa oportunidad. Pero todas encontraron una manera de mantenerlo cerca: en una foto en el comedor, en una entrada guardada, en un libro, en una canción cantada con la pareja, en una película repetida una y otra vez, en una colección que sigue creciendo, en una publicación de Facebook y en el recuerdo de una fila interminable para entrar al Gran Rex.

"No se agrandó, no se la creyó y fue el más grande", sostuvo Isabel. Después, volvió a la frase que quizás mejor resume el sentimiento de todas las mujeres que se acercaron al homenaje: "Yo lo voy a seguir amando".

A 81 años de su nacimiento, en Banfield sus “nenas” siguen hablando de él en presente. Porque para ellas, mientras sus canciones sigan sonando y sus recuerdos continúen pasando de generación en generación, Sandro todavía está vivo.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Lo que se lee ahora
Sandro pasó a la inmortalidad el 4 de enero de 2010, a los 64 años.

Las más leídas

Te Puede Interesar