En los últimos días de 2025, una vecina de Lomas de Zamora atropelló y mató a un hombre en Tigre, cuando manejaba alcoholizada. Ahora se conoció que la mujer pagó una fianza millonaria para recuperar la libertad.
La Justicia aceptó que la mujer de Lomas pueda esperar el juicio en libertad, pese a que tenía 0,63 gramos de alcohol el día de la tragedia en Tigre.
En los últimos días de 2025, una vecina de Lomas de Zamora atropelló y mató a un hombre en Tigre, cuando manejaba alcoholizada. Ahora se conoció que la mujer pagó una fianza millonaria para recuperar la libertad.
El trágico suceso ocurrió el domingo 28 de diciembre a las 7 de la mañana. Ramón Oscar Olivera, de 49 años, se dirigía a trabajar a un country en Nordelta, donde hacía tareas de mantenimiento. Sin embargo, nunca llegó: fue atropellado por una mujer que manejaba una camioneta Jeep Renegade en estado de ebriedad. Murió al instante.
La responsable de esta tragedia fue Yésica Loreley Quevedo, de 41 años, quien vive actualmente en Lomas de Zamora y tiene un emprendimiento en el que vendía artículos para practicar yoga.
A pocos días del choque fatal, el Juzgado de Garantías Nª5 de Tigre, a cargo del juez Walter Saetone, le concedió la excarcelación a la mujer lomense, bajo una caución real de $3 millones. A pesar de la gravedad del hecho, el juez entendió que Quevedo podrá esperar el juicio afuera de la cárcel. Quedó imputada por “homicidio simple”.
Al momento de la tragedia, agentes de tránsito le realizaron un test de alcoholemia a la vecina lomense y el mismo dio positivo: tenía 0,63 gramos de alcohol por litro de sangre. Si bien en la provincia de Buenos Aires hay tolerancia cero, Quevedo superó incluso el límite anterior, que era de 0,5.
Como si fuera poco, la camioneta que manejaba Quevedo tenía siete infracciones de tránsito en Provincia, todas por exceso de velocidad.
“Esta persona, con alcohol encima, y no sé si también con el celular, le robó la vida a mi hermano, nos robó la vida a todos. Mi hermano era mi otra mitad. Vital, sano, estaba esperando su primer bebé, trabajaba entre 13 a 15 horas por día. Hizo todo bien”, lamentó una hermana de la víctima, quien estaba por ser padre.