Las vacaciones de invierno son una oportunidad para buscar diferentes actividades que combinen diversión y aprendizaje. Las salas de escape de Banfield son una gran alternativa en Lomas de Zamora, que invitan a chicos, adolescentes y adultos a desconectarse por un rato de las pantallas para poner a prueba el ingenio, la observación y el trabajo en equipo.
Ofrecen una experiencia que dura 60 minutos donde los participantes deben permanecer en una sala temática y resolver acertijos, encontrar pistas y superar diferentes desafíos para lograr el objetivo: escapar antes de que termine el tiempo.
Además del público general, durante todo el año reciben grupos escolares. Los cursos se dividen para participar de manera simultánea y el espacio puede albergar hasta 30 estudiantes al mismo tiempo.
"Van resolviendo los acertijos y trabajan en equipo", explicó Mariano Rizzuto, uno de los responsables del proyecto. Y resaltó que los alumnos "van sacándose la tecnología de encima por no estar con el celular".
Cuenta con cuatro salas temáticas con diferentes niveles de dificultad.
Una propuesta para el receso invernal en Banfield
Las salas de escape aparecen como una opción diferente e interactiva para las familias que buscan una salida recreativa donde puedan participar todos los mayores de 8 años.
Actualmente, el local de Banfield, ubicado en Alsina 846 cuenta con cuatro salas temáticas con diferentes niveles de dificultad: Abandonados en Chernobyl, que es un orfanato; El Psiquiatra, ambientado en un hospital; Habitación 1408, que es un cuarto embrujado; y Fuga Marginal que te invita a escapar de prisión, pero advierte que no estarás solo. Más allá de la temática elegida, el objetivo es el mismo: dejar por una hora el celular guardado, observar, pensar, debatir, trabajar en equipo y escapar.
La historia del emprendimiento comenzó en 2018, cuando sus fundadores adquieren una franquicia mientras ambos trabajaban en relación de dependencia. Pudieron adquirir su identidad propia y desde 2025 funcionan bajo la marca Enigmax.