La causa por el robo millonario a un joyero en el centro de Lomas de Zamora sumó un giro inesperado en las últimas horas por una decisión del tribunal designado para el juicio que podría cambiar la jurisdicción del caso.
El cambio de jurisdicción demora una causa que investiga uno de los robos más sofisticados registrados en Lomas de Zamora en los últimos años.
La causa por el robo millonario a un joyero en el centro de Lomas de Zamora sumó un giro inesperado en las últimas horas por una decisión del tribunal designado para el juicio que podría cambiar la jurisdicción del caso.
Fuentes judiciales informaron a La Unión, el magistrado lomense que había sido designado para juzgar a los imoputados se declaró incompetente y resolvió remitir el expediente a la Justicia de San Isidro.
La medida fue tomada a partir de la situación procesal de uno de los imputados, quien registra una causa en ese distrito judicial. Bajo ese criterio, el debate oral deberá realizarse allí, lo que implica una demora en el avance del proceso.
El expediente tiene a ocho acusados, todos ya detenidos o identificados, tras la reciente captura del último prófugo, Ezequiel Savid, de 28 años, quien había permanecido casi dos años oculto en Ingeniero Budge.
La detención de Savid, concretada por la DDI de Lomas en las inmediaciones de la Unidad 40, permitió dar por concluida la investigación encabezada por el fiscal Ignacio Torrigino, titular de la UFI 19.
Durante el allanamiento se secuestraron tres armas de fuego y elementos vinculados a robos bajo la modalidad “escruche”. Con todos los integrantes de la banda identificados, la organización quedó completamente desarticulada.
El hecho ocurrió el 24 de junio de 2024 en un edificio de alta seguridad de la calle Meeks al 400, en el barrio Las Lomitas.
Según la reconstrucción judicial, los delincuentes ingresaron disfrazados para evitar sospechas, accedieron al estacionamiento con llaves y llegaron hasta el piso 20, donde se encontraba el departamento de la víctima, un reconocido joyero que estaba de vacaciones.
Del lugar sustrajeron una caja fuerte con cientos de miles de dólares, joyas de alto valor y lingotes de oro. Luego escaparon en un vehículo robado sin ejercer violencia.
Uno de los puntos clave del expediente es el rol de la pareja del damnificado, acusada de haber actuado como “entregadora”.
De acuerdo a la hipótesis fiscal, la mujer habría sido quien facilitó el contacto inicial con la banda. Pese a ello, fue excarcelada por no contar con antecedentes, al igual que otros cinco imputados.