Tras agotar tres shows en River, Bad Bunny ya dejó Argentina, pero lo hizo en medio de un mega operativo y una salida secreta de Ezeiza en su mejor momento artístico luego de lo que fue su participación en el Super Bowl.
Bad Bunny salió del hotel y luego del sector exclusivo para vuelos privados de Ezeiza sin mostrarse a las cámaras luego de sus shows en River.
Tras agotar tres shows en River, Bad Bunny ya dejó Argentina, pero lo hizo en medio de un mega operativo y una salida secreta de Ezeiza en su mejor momento artístico luego de lo que fue su participación en el Super Bowl.
Se retiró del Palacio Duhau acompañado por su novia, Gabriela Berlingeri, en camionetas negras con vidrios polarizados y cortinas, en medio de un movimiento coordinado para impedir cualquier tipo de exposición pública antes de su partida.
El hermetismo continuó en el sector exclusivo para vuelos privados y ejecutivos del Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Allí descendió rápidamente de los vehículos mientras el personal de seguridad bloqueaba la vista para evitar el acceso de la prensa argentina al cantante puertorriqueño.
En cuestión de minutos, el músico se dirigió directamente hacia la aeronave que lo esperaba en pista. Pero por una falla técnica, la aeronave estuvo unos minutos detenidas antes de despegar. Así dejó el país después de romperla en el Monumental como parte de su gira "Debí tirar más fotos".