A través de un informe, el FMI dio a entender que Argentina debe emprender una reforma jubilatoria, y señaló la posibilidad de incluir un esquema de capitalización privada.

El organismo multilateral advirtió sobre supuestos peligros demográficos -y económicos- del aumento de la longevidad.

Concretamente, el Fondo pidió que Argentina considere reducir “el tamaño de los beneficios” que recibe cada persona en su jubilación.

Así, entre sus recomendaciones está extender la edad jubilatoria, reformar el sistema previsional para que haya más participación del ahorro privado y repensar las leyes laborales para la inclusión de los trabajadores de edad más avanzada, entre otras medidas.