Temperley vivió una jornada de pura fiesta y desahogo en su casa. Por la fecha 25 de la Primera Nacional, el equipo dirigido por Nicolás Domingo superó con autoridad a Los Andes por 3 a 0 en una nueva edición del Clásico de Lomas, la primera que se disputaba en el Alfredo Beranger tras muchos años de espera.
Desde el pitazo inicial, el Gasolero impuso condiciones. A los 13 minutos del primer tiempo, el experimentado Gabriel Hauche abrió el marcador para desatar la locura en las tribunas. Apenas comenzado el complemento, a los 46 segundos, el juvenil Pedro Souto estiró la ventaja. Sobre el cierre, Fernando Brandán selló la goleada definitiva ante un rival que terminó con diez futbolistas por la expulsión de Mauricio Asenjo.
Tras el encuentro, la emoción y el sentido de pertenencia invadieron los pasillos del Alfredo Beranger. Los protagonistas compartieron sus sensaciones tras una victoria que caló hondo en el corazón del club.
Pedro Souto: "Hoy cumplí dos sueños"
Para Pedro Souto, la tarde fue completamente mágica. El defensor, surgido de las divisiones inferiores, no pudo ocultar sus lágrimas al recordar sus inicios y el camino recorrido hasta este presente de gloria.
"Es una alegría inmensa compartirlo con toda la gente y el equipo que viene trabajando bien. Con fútbol nos llevamos el partido y fuimos protagonistas, logramos un triunfo que va a quedar para la historia", manifestó emocionado el juvenil.
Pedro Souto confesó el trasfondo íntimo que significaba este cruce para él: "Soñé este partido durante mucho tiempo, lo soñé desde que soy chiquito y la verdad que estoy muy contento. Hoy cumplí dos sueños: jugar en el Beranger con Los Andes y hacer un gol".
En medio de los festejos, el goleador se tomó un momento para el agradecimiento y para proyectar el gran objetivo institucional: "Le quiero agradecer a mi familia por bancarme en los buenos y malos momentos. Temperley es familia y vamos a ir por el sueño más grande que es el ascenso".
Gabriel Hauche: "La alegría de estar viviéndolo con este grupo es hermoso"
Por su parte, Gabriel Hauche aportó toda su jerarquía y experiencia, no solo en la red, sino también a la hora de analizar la importancia de recuperarse tras dos tropiezos consecutivos en el torneo.
"Para nosotros hoy era muy importante ganar haga quien haga el gol y hoy era muy importante ganar de local. Veníamos de dos derrotas y, si bien no se ganó nada, era muy importante quedarse con la victoria", analizó el delantero de 39 años de edad.
Gabriel Hauche, quien regresó al club para esta etapa de su carrera, se mostró conmovido por el cariño del público: "Cuando me fui a los 19 años soñaba con volver y pasarla bien, pero no tan bien. La verdad que esto es impagable y la alegría de estar viviéndolo con este grupo es hermoso. Valió la pena la espera de tantos años sin jugarse el clásico en el Beranger".
Respecto al desarrollo táctico y el factor mental del plantel, el atacante destacó: "Este grupo estaba al margen de la espera y hoy fuimos justos ganadores, hay que valorarlo, disfrutarlo y seguir por este camino. Este partido lo estaba esperando la gente un montón. Nosotros teníamos muy claro que las dos derrotas que habíamos tenido no nos variaban el plan; nunca metimos excusas, siempre tratamos de mejorar".
La goleada de Temperley sobre Los Andes, para la historia
Finalmente, el referente remarcó las claves de la goleada: "Hicimos el gol rápido, podríamos haber hecho el segundo antes y creo que esto es una alegría enorme, sacamos cosas positivas para lo que viene. Ganar este clásico es hermoso, súper importante para nosotros, esperado, soñado. Por todo el recibimiento que nos hicieron durante todo el torneo y cómo nos van a seguir acompañando, queremos seguir de esta manera".
Con este resultado, Temperley no solo se queda con el orgullo del barrio tras haber ganado los dos clásicos del año, sino que además se prende con fuerza en la pelea de arriba, impulsado por el fútbol de sus jóvenes y la mística de sus experimentados.