La crisis institucional y económica en el Club Atlético Banfield sumó este lunes su capítulo más oscuro. El plantel profesional de fútbol masculino concretó una medida de fuerza extrema y no se presentó al entrenamiento matutino en el comienzo de la semana.
La decisión, tomada de forma unánime por los jugadores, llega como consecuencia directa de la falta de respuestas por parte de la dirigencia que encabeza Matías Mariotto ante las deudas salariales que arrastra la institución.
La bomba ya se veía venir. El pasado lunes, los futbolistas habían roto el silencio mediante un duro comunicado oficial donde expusieron el retraso en el pago de sus haberes y advirtieron que, de no mediar una solución en el plazo de una semana, las medidas se endurecerían. Cumplido el tiempo límite sin ninguna propuesta concreta de pago sobre la mesa, el plantel decidió plantarse y paralizar por completo las actividades de la pretemporada de cara al inicio del Torneo Clausura.
Un escenario al límite: deudas, bajas e inhibiciones en Banfield
La huelga de los futbolistas no es un hecho aislado, sino el reflejo de un club que se encuentra asfixiado financieramente. Según pudo saber este medio, la deuda no solo afecta a los futbolistas de Primera División y al cuerpo técnico, sino que también golpea con fuerza a los empleados del club, quienes vienen sufriendo atrasos sistemáticos desde el mes de mayo.
A este paro de actividades se le suma un panorama deportivo alarmante. Con inhibiciones por parte de FIFA, el Taladro se encuentra actualmente imposibilitado para registrar nuevos futbolistas debido a sanciones del máximo organismo del fútbol mundial por deudas previas.
Las próximas horas decisivas para el futuro de Banfield
Por si esto fuera poco, algunos futbolistas como Sergio Vittor y Nicolás Colazo ya abandonaron la institución en este mercado de pases por los mismos incumplimientos contractuales. La planificación futbolística quedó totalmente diezmada en una semana que resulta clave para el reacondicionamiento físico del equipo.
Así las cosas, en las próximas horas la comisión directiva busca contrarreloj vías de financiamiento extraordinarias para destrabar una situación que mantiene en vilo a los hinchas genuinos del Taladro. Por el momento, la postura del plantel es firme: no habrá regreso a las prácticas hasta que el dinero impacte en sus cuentas bancarias. El fantasma del descenso y la urgencia de sumar puntos en la segunda mitad del año añaden todavía más presión a la dirigencia encabezada por Matías Mariotto que camina por la cuerda floja.