El presente de Los Andes ingresó en una crisis absoluta después de la dolorosa derrota en el clásico ante Temperley por 3 a 0 en el Alfredo Beranger. El histórico Clásico de Lomas número 100 de la era oficial terminó de la peor manera para el Milrayitas, desatando un clima sumamente caliente que se trasladó en forma de graves protestas a las afueras del Eduardo Gallardón.
El partido ya venía cuesta arriba tras el gol tempranero de Gabriel Hauche a los 13 minutos del primer tiempo y el segundo tanto de Pedro Souto al inicio del complemento. Sin embargo, la tensión estalló por completo a los cinco minutos del segundo tiempo, cuando el delantero Mauricio Asenjo, quien regresaba tras cumplir dos fechas de suspensión, vio la tarjeta roja directa por parte del árbitro Felipe Viola luego de pegarle un codazo a Lucas Angelini. Lejos de quedar allí, el ambiente se volvió espeso cuando el atacante se retiraba hacia los vestuarios.
Es que Mauricio Asenjo quedó había quedado en el centro de la polémica en el clásico disputado por la séptima fecha en el Eduardo Gallardón. En aquella ocasión, al errar un penal y luego Temperley ganar el partido en la última jugada del partido a través de un cabezazo de Fernando Brandán, el atacante fue el apuntado por la derrota. Ahora, en el Alfredo Beranger volvió a ser Mauricio Asenjo el villano de otro clásico perdido.
La bronca de los allegados de Los Andes con Mauricio Asenjo
Luego de la expulsión de Mauricio Asenjo, la delegación de allegados de Los Andes ubicados en la platea comenzó a insultarlo ferozmente por su irresponsabilidad. Fue en ese instante cuando el delantero no se quedó en el molde, se plantó frente al alambrado e intercambió insultos vehementes con su propia gente.
Para evitar que la situación pasara a mayores, la policía y miembros del cuerpo técnico debieron retirarlo a la fuerza hacia el vestuario. Con un hombre menos, el encuentro se desnaturalizó y Fernando Brandán sentenció la goleada 3 a 0 definitiva a favor de Temperley toda la bronca se profundizó para los hinchas de Los Andes con Mauricio Asenjo como principal apuntado.
Furia y reclamos en el Eduardo Gallardón
Una vez consumado el desastre futbolístico, la bronca se mudó a Lomas de Zamora. Un nutrido grupo de socios e hinchas se autoconvocó en las afueras del estadio Eduardo Gallardón para esperar el regreso del micro.
Cuando el plantel arribó, el clima era de extrema hostilidad. Varios futbolistas intentaron "dar la cara" para dialogar, pero fueron recibidos con insultos generalizados y reproches severos por la falta de actitud en el clásico. Los hinchas también apuntaron contra la comisión directiva, exigiendo renuncias inmediatas y explicaciones por el presente institucional. La situación obligó a los pocos efectivos policiales en el lugar a armar un escudo humano para proteger la integridad física de los jugadores y del entrenador Leonardo Lemos.
Esta dura caída cala hondo no solo por el orgullo herido de haber perdido los dos clásicos del año contra el Gasolero, sino por la realidad deportiva. Los Andes acumuló su tercera derrota consecutiva y, con 33 puntos, quedó fuera de los puestos de clasificación al Reducido de la Primera Nacional.