Hace 158 años pasaban cosas importantes en las calles de Lomas. En realidad, en ese momento nuestro barrio todavía no se llamaba así y, por supuesto, ni siquiera había calles, sino algún que otro camino de tierra. Pero vamos a lo importante: el 10 de septiembre de 1861, la Legislatura de la Provincia aprobó una ley que elevó al rango de Partido a Lomas, dándole autonomía. Y así fue como nació oficialmente nuestra ciudad. Sin embargo, ese hecho fundacional fue apenas la coronación de una larga historia que empieza algunos siglos antes y merece la pena ser contada.

Cuando los españoles pusieron pie por primera vez en estas tierras, la zona estaba habitada por pueblos originarios conocidos como “telomines”. En 1580, poco después de la segunda fundación de Buenos Aires, esa tribu fue derrotada en el sanguinario combate que dio el nombre a La Matanza. Los conquistadores se repartieron las tierras y formaron allí un establecimiento de campo, hasta que en 1736 la estancia fue comprada por Juan de Zamora, cuyo apellido, obviamente, dio denominación a la zona.

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De Zamora mantuvo las tierras en su poder hasta 1765, cuando las vendió al Colegio Nuestra Señora de Belén. Pero la expulsión de los jesuitas de todo territorio perteneciente a España por la Corona en 1767 provocó la disolución del colegio y la subasta -en 1778- de los terrenos. Aquel enorme campo fue adquirido por la Real Hacienda española. Al igual que el resto de las viejas tierras españolas en nuestro territorio, Lomas pasó a ser Estancia del Estado tras la Revolución de Mayo y la declaración de la Independencia. Muchos pobladores le pidieron terrenos al Gobierno y varios de ellos fueron beneficiados con el reparto, como don Tomás Grigera. Estos viejos vecinos se presentaron en 1820 ante el gobernador pidiendo el título de propiedad de las tierras que venían trabajando. Les dieron el OK y en mayo de 1821 se dispuso el primer amojonamiento en la zona.

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Después, el lugar comenzó a mostrar un lento crecimiento. El núcleo del pueblo se fue formando alrededor del paraje conocido como Tres Esquinas (hoy H. Yrigoyen y Pereyra Lucena). En un principio, Lomas perteneció al Partido de Quilmes y en 1852 pasó a ser jurisdicción de Barracas al Sud, lo que provocó varios conflictos de intereses y generó una campaña de los pioneros para lograr la autonomía. Su insistencia dio frutos: el petitorio de creación del nuevo partido tuvo eco, la ley 336 fue votada el 5 de septiembre de 1861 y promulgada cinco días después. ¡Feliz cumple, Lomas!