Siempre les digo que, para mí, a las ciudades las hace la gente. Pero, ¿qué sería de Nueva York sin la Quinta Avenida; de Buenos Aires sin la 9 de Julio o de Mar del Plata sin la mágica Peralta Ramos? Me refiero a esas calles que trascienden los límites geográficos y, gracias a su historia, fama y renombre, son conocidas en otras latitudes. ¿En mi barrio? Aunque no sea conocida en todo el mundo, en Banfield tenemos a la querida calle Maipú. Y Maipú, sin dudas, tiene una historia digna de ser contada. ¿Me acompañan?

En 1873, ocho años después de que se inaugurara el Ferrocarril del Sud entre Plaza Constitución y Jeppener, un viejo andén fue levantado en donde actualmente está ubicada la estación de Banfield.

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De a poco empezaron a aparecer construcciones alrededor de aquel apeadero y entonces, claro, llegó la necesidad de elegir un nombre. Se denominó al nuevo pueblo como todos lo conocemos, en homenaje al primer gerente comercial del ferrocarril, Edward Banfield.

Algunas décadas más tarde, en 1920, hubo una remodelación de la segunda estación de madera, con dos nuevas vías del lado oeste. En el Este se levantó un andén por el cual se entraba por un molinete. Al igual que solía ocurrir en otros parajes, ese andén era un paseo obligado para los vecinos, en especial los domingos. El progreso imparable de aquellos años fue rodeando de a poco la estación con distintos comercios, que abrieron sus puertas al este de las vías. ¿Y en el Oeste? Allí se habían levantado las fastuosas quintas que en ese entonces servían como lugar de veraneo para los aristócratas porteños.

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Así fue como las calles de los alrededores a la estación fueron tomando otro color. Maipú, bautizada en conmemoración a la histórica batalla del 5 de abril de 1818, se convirtió con los años en un centro comercial algo más modesto que el de Laprida en Lomas, pero importantísimo para los banfileños. Sobre la avenida Alsina, a pocos metros de allí, estaba la sala de cine Universal, luego llamada San Martín. En 1894 se fundó el histórico teatro Maipú, ex Roberto Payró. Sobre esta calle también vivieron ilustres personajes de la zona, como el doctor Oscar Alende, médico, político y gobernador de la provincia.

Pero para los de mi generación, el punto de referencia de Maipú es la tradicional casa de deportes “La Mascota”, ubicada casi en la esquina de Alsina. Si habré pasado tardes frente a la vidriera con mis amigos del barrio, mirando las pelotas de cuero, los botines de moda y las camisetas de nuestros cuadros. Eran otros tiempos.