El precio de los combustibles se aceleró por encima del resto de la economía y de la inflación, desde la asunción del gobierno de Javier Milei. A fines de marzo, el litro de nafta super alcanzó los $1.912, en un contexto de actualización casi permanente de precios y traslado directo de las variaciones internacionales del petróleo al mercado local.
El fenómeno se da en paralelo a la desregulación impulsada por la gestión de Javier Milei, que modificó el esquema de precios del sector y redujo la intervención estatal.
Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) destaca que “desde que asumió el Gobierno, la nafta aumentó un 514%, 56,9% en términos reales”. Por ejemplo, en Shell, el litro de súper supera los $2.000 en la provincia de Buenos Aires.
La inflación sube pero los salarios están estancados
El dato contrasta con la evolución de otras variables: en el mismo período, la inflación acumuló 291,9% y los salarios privados registrados crecieron 288%, lo que implica una pérdida relativa del poder adquisitivo frente al costo del combustible.
En los últimos meses, la dinámica se aceleró. “La nafta subió 18,7% este año, el doble de la inflación”, señala el informe, en referencia al período iniciado en diciembre de 2025. En ese mismo lapso, los salarios privados avanzaron apenas 6,7%, ampliando la brecha entre ingresos y costos energéticos.