El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la inflación de marzo fue del 3,4%, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El número superó al mes anterior que había sido de 2,9%. Con este registro, se cumplen 10 meses sin descensos en el registro en Argentina.
La publicación de este índice correspondiente al tercer mes de 2026, es el valor más alto desde marzo del año pasado. Con el resultado comunicado este martes, el IPC interanual queda en 36,5% , según el organismo estadístico nacional.
Las inconsistencias del Gobierno frente a la inflación
En las horas previas, el ministro de Economía, Luis Caputo advirtió que habrá una aceleración por el impacto de la guerra en Medio Oriente, aunque aseguró que en abril comenzará “un proceso de desinflación y crecimiento”.
Caputo afirmó horas antes que la inflación de marzo se ubicaría por encima del 3% y anticipó un cambio en la dinámica de precios a partir de abril.
Según explicó el funcionario, el dato estará influido por factores puntuales vinculados al contexto económico reciente. “Seguramente será arriba del 3% porque hubo un shock que impactó en todo lo relacionado con el petróleo, desde transporte hasta pasajes”, sostuvo. También señaló el efecto de componentes estacionales como educación, que suelen presionar sobre el índice en el mes de marzo.
Qué dijo Javier Milei de la inflación
“Habitualmente, los políticos cuando reciben un mal dato suelen fingir demencia o hablar de cualquier otra cosa. Nosotros tendríamos un montón de cosas buenas para hablar el día de hoy, pero como soy Milei y detesto la forma de hacer las cosas de la política tradicional, y como odio la inflación, y como el dato no me gustó y me repugna, voy a hablar de inflación”, dijo el presidente Javier Milei.
Y sumó: “Hay dos elementos adicionales. Si ustedes miran la inflación mayorista, la que se adelanta, viaja en torno al 10%. Tenemos que terminar de acomodar los precios relativos y converger hacia ahí. Lo que hay que hacer es tener paciencia. No hay que desesperarse. Cuando uno se desespera, toma malas decisiones. Nosotros no vamos a ir en contra de la teoría económica y de la evidencia empírica. Tampoco vamos a violentar nuestros valores morales al momento de diseñar la política económica”.