El prefecto detenido por el crimen de Gabriela Villarroel, de 18 años, se quebró en la comisaría.
El prefecto detenido por el crimen de Gabriela Villarroel, de 18 años, se quebró en la comisaría.

Fuentes de la investigación señalaron que la chica murió por asfixia mecánica y que no presentaba lesiones cortantes ni golpes y que tampoco se visualizaban signos de haber sufrido algún tipo de ataque sexual. Según Quintana, la mató en medio de una discusión en la pensión que compartían. El cadáver estaba envuelto en bolsas de consorcio y creen que el asesino iba a llevárselo en un auto para descartarlo.