El Granate, que cayó en el Monumental, necesita la victoria en su estadio para ir por su primer título de América. Si gana 1-0, habrá penales y si le convierten uno, está obligado a hacer tres.
El Granate, que cayó en el Monumental, necesita la victoria en su estadio para ir por su primer título de América. Si gana 1-0, habrá penales y si le convierten uno, está obligado a hacer tres.
Después de siete días, River y Lanús vuelven a verse las caras. Esta vez será en la Fortaleza Granate, donde el local buscará lograr una nueva hazaña en este paso por la Copa Libertadores. El ganador jugará la final por el título.
A las 21.15, los elencos de Almirón y Gallardo se medirán tras el partido de ida que terminó en victoria para el Millonario por 1 a 0 gracias al gol de Nacho Scocco. Lo ocurrido el fin de semana seguramente será anecdótico para dos entrenadores que eligieron poner suplentes en el torneo local y en los dos casos perdieron por 4 a 0.

River, por el contrario, no podrá disponer del mismo once. Marcelo Saracchi, quien se desgarró en la ida, no será de la partida y en ese sector izquierdo de la defensa ingresará Milton Casco. El equipo del Muñeco dio muestras de tener un ataque efectivo ya que convirtió goles (10) en cuatro de los cinco encuentros que jugó fuera del estadio Monumental. En el único que no marcó -aunque generó muchas situaciones claras- fue en la ida de los cuartos de final ante Jorge Wilstermann de Bolivia.
Con la misma fórmula del primer partido, Gallardo volverá a apostar por un mediocampo con jugadores de buen pie para ganar la batalla por la posesión de la pelota y dejar crecer el nerviosismo de Lanús, obligado a mar