Cuando hay que ajustar la economía doméstica, lo primero que se recorta son las compras de bienes que no son indispensables, como ropa, y también el ocio. Pero en octubre también cayeron las ventas en súpermercados, lo que es más preocupante aún. Éstas últimas retrocedieron en octubre 10% respecto a igual mes de 2017, mientras que en los grandes centros de compra la caída fue de 18,6%, según un del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).







