Con una transmisión en cadena nacional que evitó mostrar al país el saludo entre el presidente Javier Milei y la titular del Senado, Victoria Villarruel, comenzó una apertura de sesiones ordinarias cargada de ataques a la oposición, dos días después de que terminaran las extraordinarias en el Congreso.
Milei le pidió este domingo a la oposición que lo vitoreen porque “también es Presidente” de ese sector político “aunque no les guste”, aunque luego les espetó que “no pueden aplaudir porque tienen las manos en los bolsillos llenos”. También los acusó de “hacer operaciones” que luego “se caen en la Justicia” en medio de abucheos de un sector de la oposición.
Visiblemente exaltado y con el ego en su máximo expresión, acusó este domingo a la oposición peronista de ser unos “delincuentes” que tienen a su referente “presa”, en referencia a la expresidenta Cristina Kirchner. “Va a seguir presa por la causa de los Cuadernos, por el Memorándum de Irán y la causa Vialidad. Es una chorra y fueron los más chorros de la historia”, expresó el mandatario.
Le dedicó un apartado al bloque de Unión por la Patria (UxP), al escuchar que uno de los legisladores vociferó que se olvidó de la “justicia social”; a esas palabras respondió que “son una manga de delincuentes” y que por ese motivo “tienen a su líder presa”. “Ignorantes: la justicia social es un robo. Implica un trato desigual frente a la ley, manga de delincuentes. Por eso tienen a la suya presa”, indicó al comienzo del discurso.
Para Javier Milei, el escándalo de Andis fue "una opereta"
En respuesta, los legisladores peronistas le recordaron la causa que tiene iniciada su hermana, la secretaria de Presidencia de la Nación, Karina Milei, quien está acusada de recibir el 3% de los sobornos vinculados al exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, quien se encuentra actualmente procesado
Y les respondió: “Sigan con las operetas que la gente sabe que son unos mentirosos, que los audios son falsos y que el que declaró dijo que era mentira y que no tienen los crudos”.
Ante cada intervención de un diputado o un senador de la oposición devolvía con agresión. Al diputado nacional de Unión por la Patria Juan Grabois lo tildó de “oligarca vestido de pordiosero”. Y en un fuerte cruce con Frente de Izquierda, acusó al diputado Nicolás del Caño de “no representar más que al 5%” de los trabajadores. A la diputada Romina Del Plá, del mismo bloque, la trató de “chilindrina troska”.
Un discurso vacío, sin propuestas ni proyecciones, pero lleno de ataques a la oposición. “Tenemos el Congreso más reformista de la historia y el poder para hacer frente a cualquier golpe político que quieran hacer”, cerró.