Otro triunfo histórico de la Selección Argentina, con el corazón en la mano y la ilusión intacta. Apenas el árbitro marcó el final del sufrido 3-2 frente a Egipto por los octavos de final del Mundial 2026, los vecinos y familias de Lomas de Zamora salieron masivamente a las calles para festejar.
Durante el partido, la calles del centro estaban desoladas. Solo algunos autos pasaban por la Avenida Hipólito Yrigoyen y varios negocios cerraron sus persianas. Sin embargo, el panorama cambió por completo tras el pitazo final: de inmediato, los vecinos salieron a las calles y el silencio dio paso a los gritos, bocinazos y festejos entre grupos de amigos, familias, parejas y compañeros de trabajo.
Banderas, camisetas, bocinazos de autos, camionetas y motos. Yrigoyen fue pura euforia y alegría momentos después de la victoria argentina. Pasaron los minutos y la Plaza Grigera se llenó de gente hasta el punto en que empezaron a copar la avenida Hipólito Yrigoyen en cada semáforo.
El personal policial cortó el tránsito en Sáenz, dada la cantidad de gente que iba arribando.