Condenaron a la cuidadora de ancianos que había sido detenida en Lomas de Zamora por drogar y desvalijar a jubilados. Sin embargo, como la pena fue en suspenso, le concedieron la libertad.
La habían detenido en el barrio Villa Albertina de Lomas. Pactó un juicio abreviado y recibió una pena muy baja que le permitió quedar libre.
Condenaron a la cuidadora de ancianos que había sido detenida en Lomas de Zamora por drogar y desvalijar a jubilados. Sin embargo, como la pena fue en suspenso, le concedieron la libertad.
Soledad Verónica Guido, de 36 años y oriunda de Villa Albertina, había sido arrestada a principios de enero, luego de haber sido denunciada por varios hechos similares que tuvieron como víctimas a adultos mayores a quienes cuidaba. Según la investigación, se ganaba la confianza de ellos y con el paso del tiempo, los narcotizaba para robarles sus pertenencias.
La imputada pasó casi dos meses detenida en el penal de mujeres de Ezeiza y en una alcaidía de la Policía de la Ciudad. A fines de febrero, y luego de negarse a declarar, pactó un juicio abreviado en el Tribunal Oral N°22.
Los jueces condenaron a la cuidadora a dos años y ocho meses de prisión en suspenso, con lo cual le otorgaron la inmediata libertad. Además, le ordenaron fijar residencia y someterse al cuidado de la Dirección de Control que le corresponda por su domicilio, por el lapso de tres años.
En el fallo, Guido fue hallada culpable de los delitos de “hurto, hurto en grado de tentativa, hurto agravado por un infortunio particular de la damnificada y robo, todo ello en concurso real entre sí”, según pudo averiguar La Unión.
En su momento, durante los allanamientos a su vivienda, la Policía había encontrado varios psicofármacos, entre ellos sertralina, un antidepresivo, además de recetas médicas.
La cuidadora de ancianos fue denunciada tres veces por distintos robos bajo la misma modalidad. El primer caso tuvo como víctima a una mujer de 91 años, de Parque Avellaneda, en noviembre de 2024. Se había robado un celular del bisnieto de la señora.
En abril de 2025, Guido perpetró otro ataque en la casa de una señora de 94 años, en la calle Juncal. Nuevamente robó un celular, esta vez de la hija de la jubilada. En junio del mismo año, fue por más en una vivienda de la avenida Santa Fe: drogó a una mujer de 89 años introduciendo una sustancia en su desayuno y luego le robó $30.000, un celular y comida del freezer.
Finalmente, en julio, en una casa de la calle Sánchez de Bustamante, tuvo su peor ataque. Esta vez, la víctima fue una anciana de 94 años que había sufrido un ACV tiempo atrás. De esta vivienda se robó una notebook, un Ipad, cadenas de oro, ropa, comida y el Chromecast conectado al televisor, entre otras pertenencias.