domingo 13 de septiembre de 2026
13 de septiembre de 2026
Historia local.

El barrio de Temperley que fue una pequeña Alemania

Un sector de Temperley se convirtió en el lugar elegido por cientos de inmigrantes europeos que dejaron una fuerte huella en la historia local: Villa La Perla.

Durante buena parte del siglo XX, un sector de Temperley se convirtió en el lugar elegido por cientos de inmigrantes europeos que dejaron una fuerte huella en la historia local. Se trata de Villa La Perla, un barrio de 21 manzanas donde llegaron a vivir unas 200 familias de origen alemán.

La mayoría eran “suabos” provenientes de la región del Danubio, principalmente de Hungría, Rumania y la ex Yugoslavia. Sus antepasados habían emigrado hacia esos territorios y allí formaron comunidades muy cohesionadas en las que el alemán era el único idioma. Conocidos como “banater schwaben”, con el tiempo algunos regresaron a Alemania, otros emigraron a distintos países y una parte terminó instalándose en Lomas de Zamora.

La llegada se produjo en distintas etapas: una primera corriente arribó después de la Primera Guerra Mundial, otra alrededor de 1935 y la última entre 1949 y 1950. Antes de establecerse masivamente en Temperley, varias familias vivían en Piñeiro, Avellaneda, donde tenían un colegio que fue confiscado en 1945, cuando la Argentina entró en guerra con las potencias del Eje.

La colectividad se organizó en Temperley

Para 1950, más de la mitad de aquella inmigración se había radicado en Temperley. Otros grupos se instalaron en la Ciudad de Buenos Aires, Avellaneda, Burzaco y Glew. En Lomas de Zamora, la colectividad se organizó alrededor de la iglesia de la Sagrada Familia, el colegio alemán y el club.

El templo, ubicado en Albarracín 49, pudo construirse gracias a las gestiones de monseñor Alejandro Schell ante una entidad episcopal de alemanes residentes en el exterior que funcionaba en Bonn. Además, en 1946 fue fundada la Sociedad Deportiva y Cultural Juventud del Sur, en Triunvirato 810, donde se practicaban actividades como bolos y tenis criollo.

La historia alemana de Temperley también quedó vinculada al Graf von Spee, el acorazado hundido tras la batalla del Río de la Plata. Muchos de sus marineros fueron asilados en la Argentina y parte de la tripulación permaneció internada en Sierra de la Ventana. Una vez liberados, algunos eligieron radicarse en Lomas.

En la calle Esmeralda había además una propiedad adquirida por una familia alemana que alquilaba caballos. Entre sus clientes estaba un vecino que había construido una pileta frecuentada por algunos de aquellos marineros.

Son rastros de una época en la que la inmigración europea transformó distintos rincones de Lomas de Zamora y convirtió a Villa La Perla, durante años, en una suerte de pequeña Alemania. ¡Hasta la semana que viene, amigos!

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