La consultora Ecolatina aseguró que el Gobierno de Mauricio Macri terminará su mandato con una inflación acumulada del 250%, una suba de tarifas del 550%, un incremento del dólar del 400% y una "fuerte pérdida" del poder adquisitivo.
La inflación solo se desacelerá lentamente, y en 2020 será del 30%.

Los cuatro años de Gobierno del presidente Mauricio Macri dejarán una herencia más que pesada para los 44 millones de argentinos. La inflación cerraría el ciclo con un alza del 250%, el dólar podría trepar hasta un 400%, las tarifas llegarán cerca de 550% y el poder adquisitivo terminará con “una fuerte pérdida”, según un estudio de la consultora Ecolatina.

Si bien los especialistas de la entidad en su informe reconocieron que la administración de Cambiemos corrigió la distorsión de precios relativos que arrastraba el país desde el kirchnerismo, los salarios nominales en el período 2016-2019 solo aumentaron un 200% en promedio, muy por debajo del resto de los indicadores de la economía.

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“El Gobierno intentó encarar un proceso de corrección de precios relativos en simultáneo con una reducción de la inflación general. Lamentablemente, este segundo objetivo estuvo lejos de alcanzarse: la corrección de precios relativos aceleró la inflación”, indicó Ecolatina.

Producto de esto, la inflación se desacelerará de manera paulatina, aunque no mucho, según los especialistas. Pasará de la zona del 40% en 2019 a un piso de 30% en 2020 (por caso, el Fondo Monetario Internacional elevó su proyección de inflación para el próximo año de 21,2% a 32,1% en su última revisión)”, plantea la consultora.

Los precios regulados crecieron 2 puntos porcentuales por encima de la inflación general entre enero y junio de este año (24,5% y 22,5%, respectivamente).

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A contramano, en la segunda parte del año, mientras que la inflación general acumularía alrededor de 15%, los servicios públicos crecerían menos de 5%.

“Dada la ajustada meta fiscal de superávit primario de 2020, la suba de tarifas seguirá el año próximo y ralentizará la baja de la inflación”, estimó Ecolatina.
La entidad recordó que "la suba de tarifas de la segunda parte de 2019 se pateó a 2020” y consideró que “el reciente congelamiento tarifario residencial puede percibirse como un estímulo no salarial al consumo”.

Estimó que “los menores incrementos restarían presiones a la inflación, de modo que el deterioro del poder adquisitivo se atenuaría, e incluso podría llegar a crecer en el margen en los meses electorales”.