Pampita y Benjamín Vicuña recordaron con sentidos posteos en las redes sociales a Blanca, su hija mayor fallecida en 2012, en el día que cumpliría 20 años. Cada aniversario se transforma en un momento de enorme sensibilidad para toda la familia.
Pampita y Benjamín Vicuña se expresaron con desgarradores posteos en las rede sociales para recordar a Blanca, fallecida en 2012.
Pampita y Benjamín Vicuña recordaron con sentidos posteos en las redes sociales a Blanca, su hija mayor fallecida en 2012, en el día que cumpliría 20 años. Cada aniversario se transforma en un momento de enorme sensibilidad para toda la familia.
Para recordar a Blanca, Pampita eligió la frase "Les presto mis zapatos" para enumerar una lista de sentimientos que la vinculan a la llegada de su hija.
"A los que no pueden dimensionar cómo es que el mundo se ponga de cabeza con una llegada… A los que no se les iluminó la vida con un hijo… A los que no se maravillaron con una mirada y unos ojitos negros llenos de brillo… Les presto mis zapatos. A los que no oyeron la voz más dulce y suave cantando canciones todo el día… A los que no tocaron un pelo largo con los rulos despeinados al viento… A los que no bailaron por toda la casa con una princesa de cuento vestida de colores y corona…", recordó con emoción.
"Les presto mis zapatos. A los que no vieron dientes diminutos en una risa ruidosa y contagiosa que te hace reír hasta las lágrimas… A los que no escucharon atentos los mil sueños infinitos que puede contar una niña pequeña… A los que no se dan una idea de lo divertida y alegre que puede ser una mariposa…", continuó.
Pampita definió a su hija como "una amiga leal y buena que daría todo por cuidarte" y una "hermana dedicada y cariñosa, que te comparte todo, te cuida y te abraza apretado".
A través de Instagram, Benjamín Vicuña abrió nuevamente su corazón y dejó palabras cargadas de amor, nostalgia y dolor, recordando el impacto irreversible que provocó la partida de su hija en su vida.
"Ya lloré, morí y renací", expresó en uno de los fragmentos más fuertes del texto, dejando al descubierto la profunda huella emocional que sigue atravesándolo con el paso de los años.
“Por ti me disfracé de padre la primera vez, fui testigo y espía del más allá en el más acá, dormí en tus sueños, despertando los míos. Conocí el amor más grande que nadie pudo robar, ni siquiera la distancia o la muerte".
“Escribí cartas de amor, te escribí un libro, te escribí una despedida, escribí en la arena tu nombre y el mar lo borró. No olvido tu nacimiento, hoy 15 de mayo, al igual que el cumpleaños de mi madre. Naciste bonita, me acuerdo ese día exacto la cordillera brillaba y su blancura parecía la sonrisa más linda".
“Hoy te escribo desde el futuro, de lo que quedó, de los que quedamos y por eso vivo. Hoy es imposible no pensar en cómo serías de 20 años, cómo serían los días, cómo sería tu pelo y tu cara”.
“Seguramente serías la misma que conocí, dulce, graciosa, tierna, fresca, tímida, mirando de costado, mirando a los ojos, regalando frases llenas de amor, regalando sonrisas como la cordillera en tu nacimiento”.
“Hoy vuelvo a escribir porque ya lloré, morí, renací y volví a escribir tu nombre en la arena pero esta vez al mar no lo borró, esta vez el mar me trajo un secreto y es que estás bien. Hoy duermo tranquilo a tu lado, mi niña eterna”.