Con la hidalguía que lo caracteriza tanto en el triunfo como en la adversidad, Lionel Scaloni se mostró orgulloso tras la derrota de Argentina ante España en la final del Mundial 2026. A pesar del dolor, el director técnico de la Selección Argentina eligió el camino de la gratitud y la templanza para balancear un ciclo que volvió a poner a Argentina en lo más alto.
"Tristeza siento ahora; pero principalmente tengo un agradecimiento eterno a estos chicos, porque llegar hasta acá cuesta un montón", abrió el entrenador, con un tono pausado y visiblemente conmovido por el esfuerzo físico de sus dirigidos, quienes debieron afrontar todo el tiempo suplementario con un hombre menos tras la expulsión de Enzo Fernández.
La cultura de la derrota, según Lionel Scaloni
Fiel a los valores que pregona desde que asumió el cargo en 2018, Lionel Scaloni dejó un mensaje que trasciende el resultado deportivo y apunta directamente a la madurez colectiva del fútbol argentino: "Somos grandes en la victoria y tenemos que ser grandes en la derrota, y nos acordamos de lo hecho".
El estratega de Pujato evitó poner excusas sobre el desgaste físico de Lionel Messi o la tempranera baja por lesión de Lisandro Martínez. En su lugar, prefirió ponderar la entrega absoluta de un plantel que defendió la corona con orgullo hasta el minuto 120. "Dimos todo", sentenció con firmeza, cerrando una conferencia en la que volvió a dejar en claro que el verdadero triunfo de este proceso radica en el legado y en la unión indestructible que se generó con la gente.
Aunque Lionel Scaloni no quiso puntualizar en detalles, Argentina afrontó dificultades físicas durante los 90 minutos y perdió a su dupla de zagueros titulares: Cristian Romero y Lisandro Martínez. Aun así, el técnico recalcó que los jugadores no se guardaron nada. "Yo me acuerdo de los segundos, porque cuesta un montón llegar, hay que darle validez. Nos gustaría haber ganado, pero solo tengo palabras de agradecimiento. Se puede jugar bien o mal, pero cuando te brindás así es difícil reprochar", cerró.