Mediante el decreto 466, publicado este martes en el Boletín Oficial que lleva las firmas del presidente Javier Milei, el exjefe de Gabinete, Nicolás Posse y el ministro de Economía, Luis Caputo, el Ejecutivo estableció un nuevo cronograma para subir los impuestos fijados para los combustibles virgen. De esta manera, entre el 1º y el 30 de junio se aplicarán las subas a esos tributos por el cuarto trimestre de 2023 y al primer trimestre de este año.
El Gobierno definió elevar los impuestos al combustible líquido (ICL) y al dióxido de carbono (IDC), que se traslada directo al precio del litro de nafta y gasoil a partir de este sábado 1° de junio, pero en etapas. En mayo, la actualización de los gravámenes fue postergada. Así, en total, el litro de nafta súper subirá $10,82 sobre los valores vigentes y en el gasoil $9,18, es decir, un alza del 1,2% y 1%, respectivamente.
En principio, se estimaba un alza en el precio de las naftas en torno al 20%. Sin embargo, el Gobierno decidió aplicar un ajuste menor en junio que rondará el 1,2%. A principios del séptimo mes, se volverá a dar un nuevo incremento. La normativa precisó que el aumento que entra en vigencia este sábado corresponde a la actualización del cuarto trimestre calendario del año 2023.
A principios del séptimo mes, se volverá a dar un nuevo incremento.
Así, en caso de que YPF aplique un alza del 1,2% sobre los precios vigentes, el litro de nafta súper pasaría de $870 a $881 y nafta premium pasaría de $1.074 a $1.087.
En lo que va de 2024, los precios de las naftas y el gasoil acumulan un alza de 57% promedio. Resta conocer si las petroleras aplicarán subas a los valores de venta en los surtidores en las estaciones de servicio.
La recesión se siente fuerte en el sector: las ventas cayeron 6,8% interanual en abril en lo que es la Nafta Súper y en Nafta premium, el consumo retrocedió 24,22% en los últimos 12 meses.