El día después del anuncio de reestructuración de la deuda no fue sencillo. Y a esto se le sumaron las declaraciones de Mauricio Macri, quien responsabilizó a las PASO por la crisis y justificó la medida anunciada el miércoles por el Ministerio de Hacienda: “Es para defender la estabilidad”. Lo que llegó inmediatamente después fue la disparada del dólar y la caída de acciones.
Estas declaraciones no fueron bien recibidas por inversores. El dólar comenzó la jornada en $62, obligó al Banco Central a intervenir y la divisa cerró a $60,30.
El ente presidido por Guido Sandleris vendió reservas por US$223 millones y elevó a la tasa de interés a un nivel récord en la gestión del presidente: 78%. Es una suba de 312 puntos básicos, para mantenerse como la más elevada desde el 108% anual que promediaron las Lebac en julio de 2002.
Con respecto a las acciones argentinas, éstas retroceden en promedio un 20,7% en pesos en el transcurso de 2019, mientras que en dólares la caída alcanza el 48,4%.
Como si esto fuera poco, el Riesgo País de Argentina volvió a escalar más de 100 puntos a nuevos máximos desde junio de 2005, cuando el país encaró con acreedores privados un canje de la deuda, 14 años atrás.
Para entender el panorama, la situación es así: el FMI cree que Argentina no puede financiarse en el mercado voluntario de deuda, entonces la opción es reestructurar los vencimientos para que luego el organismo internacional desembolse US$5.400 millones que seguían en el cronogr