Aunque el Gobierno nacional postergó los aumentos de tarifas previstos para este año, durante la cuarentena las empresas de servicios públicos comenzaron a detectar mayores dificultades entre sus clientes para abonar sus facturas producto de la crisis económica. Pagos fuera de término, más morosidad en hogares y comercios y más pedidos de financiación son algunas de las consecuencias que trajo aparejada la pandemia.
García resaltó que al mismo tiempo se seguirá trabajando "en relación a los consumos y reclamos de todo tipo. “Se plantearon temas como toma de mediciones estimativas como forma de facturar servicio, dejando aclarado que eso es posible dos veces al año a lo sumo trayendo aparejado en la mayoría de los casos subas en las facturaciones”, informó García.



