Por la ida de la final de la Copa Sudamericana, River arrancó perdiendo, pero reaccionó en el complemento y lo igualó con Pisculichi. Se define el miércoles.
Por la ida de la final de la Copa Sudamericana, River arrancó perdiendo, pero reaccionó en el complemento y lo igualó con Pisculichi. Se define el miércoles.

Tras verse ampliamente superado en el primer tiempo, el Millo reaccionó en el complemento, se plantó en Medellín y lo igualó 1-1 con un golazo de Piscilichi.
La serie está abierta para cualquiera y se define el próximo miércoles en el Monumental. El local fue una maquinita en la parte inicial. Atacó por las bandas y aprovechó la espalda de Vangioni para lastimar al fondo del Millo.
Manejó las acciones, tuvo las más claras y encontró el gol con una estupensa corrida de Berrio, que desbordó por derecha y remató cruzado para el 1-0.
En tanto, el equipo de Gallardo seguía viéndose superado y pudo sostener una nueva caída gracias a las atajadas de Barovero.
Pero luego pasó la tormenta y en el complemento se dio vuelta la balanza. El protagonista absoluto de la segunda parte fue River, que salió decidido a cambiar la historia y demostrar por qué es catalogado como el mejor equipo de Argentina.
Avisó en los primeros minutos con dos llegadas que no tuvieron destino de gol. Y más allá de un travesaño del local, todo fue del Millo. Esa muestra de carácter tuvo finalmente su recompensa.
Y otra vez el que apareció fue Pisculichi, el de los goles importantes, como en la semifinal frente a Boca.
El volante del Millo remató desde afuera del área y, con algo de compl i c i - dad del arequero, puso el 1-1. Fue un buen partido de los de Gallardo, que hasta pudieron haberlo ganado al fi