Los empresarios denuncian que destinan 42% de las ventas a pagar tributos y gravámenes.
Los empresarios denuncian que destinan 42% de las ventas a pagar tributos y gravámenes.

A raíz de esta situación, la incidencia de la carga impositiva en el precio final de los productos es altísima: en madera y muebles la cifra llega al 46%, en calzado y marroquinería, al 44%. “La incidencia final promedio de los impuestos sobre el precio definitivo de venta del producto es del 38%”, según la entidad.
Por ejemplo, en el sector de línea blanca, sólo en la etapa de producción, hasta que el artículo sale de la fábrica, casi 30% del importe lo conforman los impuestos, a lo cual hay que sumarle los tributos de la etapa de distribución y comercialización.
“La carga tributaria es fenomenal y esto provoca que la situación se vuelva inviable en materia de competitividad”, según evalúa el presidente de la CAME, Fabián Tarrío.
A raíz de los altos costos, la caída en las ventas y falta de políticas públicas para fomentar la actividad en el sector, desde diciembre de 2015 cerraron 3.198 empresas en todo el país, según datos de la AFIP.
La mayoría se desempeñaba en la industria manufacturera (1.387), el agro (1492) y el rubro de la construcción (1.076). La retracción del mercado afectó los niveles de empleo: en marzo se contabilizaban más de 23 mil puestos menos en la “serie estacionalizada”.