La adquisición de vino en el mercado interno fue impulsado por las ventas de productos en envases económicos y por una política agresiva de precios de parte de determinadas bodegas.
La adquisición de vino en el mercado interno fue impulsado por las ventas de productos en envases económicos y por una política agresiva de precios de parte de determinadas bodegas.

"El sector más castigado dentro de la caída de consumo en la Argentina en general fue el rubro de las bebidas, y en esa restricción entran las gaseosas, las cervezas y los vinos", dijo Villanueva a Télam, quien agregó que "en ese clima, por una cuestión que es exógena a la vitivinicultura (macroeconómica) y otra que es endógena, por dos cosechas muy malas, los precios subieron más allá de lo previsto".
En ese marco, "en el año 2016 encabezamos el ranking de los aumentos de precios, que nos fuimos prácticamente al 90% de incremento en un año, que se trasladó al consumidor, es decir a la góndola", señaló el empresario.
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