Lo adelantó el director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina. Hoy existen más de 13,5 millones de pobres en todo el país y 2,54 millones de indigentes.
Lo adelantó el director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina. Hoy existen más de 13,5 millones de pobres en todo el país y 2,54 millones de indigentes.

El director del organismo, Agustín Salvia, aseguró que la situación podría modificarse “si bajan las tasas de interés y se reactiva el mercado interno, como plantea el Gobierno”, aunque para eso depende que haya una mayor inversión de los empresarios y una reactivación de la demanda de empleo en el sector registrado.
El último informe de la UCA marca que el 31,4% de la población se encuentra bajo la línea de la pobreza y el 5,9%, de la indigencia. Se trata de 13,5 millones de personas, de las cuales 2,54 millones no alcanzan a cubrir sus necesidades básicas. Los sectores más golpeados son el Gran Buenos Aires, Rosario, Mendoza y Tucumán.
A partir del cambio en la fórmula de la actualización de las jubilaciones y pensiones, que le quita a 7 millones de personas unos $70 mil millones anuales, Salvia consideró que “no cambia mucho la situación de vulnerabilidad a nivel de los ingresos per cápita”.
Y agregó: “Es más importante el efecto inflacionario si no se detiene, que degrada la capacidad de compra. Y más importante que alguien en el hogar consiga un trabajo o tenga un ingreso distinto que le permita salir de la pobreza”.
El director del organismo, Agustín Salvia, aseguró que la situación podría modificarse “si bajan las tasas de interés y se reactiva el mercado interno, como plantea el Gobierno”, aunque para eso depende que haya una mayor inversión de los empresarios y una reactivación de la demanda de empleo en el sector registrado.
La creación de demanda está vinculada a la mano de obra de las pymes, según detalló el representante de la UCA. Consultado sobre las políticas que está aplicando el Gobierno para la actividad, Salvia dijo: “No parece que la ecuación económica atienda este problema. La Casa Rosada parece más preocupada para seguir generando incentivos para la gran inversión y no está tan ocupada en hacer que las pymes logren reactivarse