

La señal que envió la entidad monetaria pareció una advertencia al Poder Ejecutivo: no le pidan al BCRA más de lo que el BCRA puede dar.
Con la reducción de las tasas del 28,75% al 28%, Sturzenegger se propuso hacer equilibrio entre la demanda de menor rigor monetario que le impuso la Rosada y sus convicciones.
En la city convalidaron el anuncio como una señal de independencia y la ratificación de los criterios que guían a la entidad en la batalla que libra contra la inflación.