Tras el repudio que provocó la medida, incluso entre los radicales, el Gobierno nacional decidió dar marcha atrás con el pago de un costo extra retroactivo en las tarifas de gas que debían afrontar los usuarios para compensar a las empresas por la devaluación.
El Estado finalmente se hará cargo de cubrir los $20 mil millones que reclamaban las distribuidoras y las productoras de gas, debido al desfasaje que se produjeron en los contratos que firmaron en abril pasado cuando el dólar no había superado los $20,50.
La decisión surgió de la “mesa chica” de Cambiemos ante las consecuencias que había empezado a provocar la resolución del secretario de Energía, Javier Iguacel: el PJ amenazaba con no abrir la discusión del Presupuesto 2019 en el Congreso.
Como medida de control de daños, y luego de que la UCR le presentara a la Casa Rosada un plan alternativo para que el Estado subsidie el 50% del monto que le tocaba a los usuarios, el Poder Ejecutivo decidió ceder para intentar dar una vuelta de página.
Ahora, únicamente quedará vigente el incremento de 35% promedio en las facturas que rige desde octubre y una segunda cuota de hasta 15% en enero, en el caso de que no cambie el plan del Gobierno a raíz de los gastos que tendrá que asumir a partir de ah