La recesión en la Argentina se profundizará en los próximos meses en línea con el resto de los países de la región y esta situación empujará a una inevitable "caída en la entrada de capitales", alertó este viernes el Banco Mundial (BM) en su informe semestral.
El organismo estimó que la actividad económica caerá un 2,5% en 2018 y un 1,6% el próximo año. Se trata del pronóstico más pesimista sobre el país, incluso por debajo de la "visión" del mercado que espera una retracción del 0,5% del Producto Bruto Interno.
En ese escenario consideró que las perspectivas en la región "no cumplen las expectativas iniciales" y calificó como "preocupante" la situación general, a raíz de la incertidumbre política que vive Brasil, las dudas que pesan sobre el futuro de México y el contexto internacional que no ayuda a ninguno de los países sudamericanos.
El informe del Banco Mundial se conoció a días de la reunión anual del organismo y el Fondo Monetario Internacional que este año se realizará en Bali, Indonesia. Tradicionalmente, ambos organismos difunden su visión sobre la economía global antes de ese encuentro.
Al referirse a la economía argentina, el Banco Mundial mencionó el "nerviosismo en los mercados", que ha afectado este año a los mercados emergentes, y sugirió que uno de los motivos por los cuales la crisis golpeó al país se debió a que el Gobierno no logró cerrar la brecha fiscal debido, en parte, a la inflación y la devaluación del peso.
Si bien el BM destacó las reformas que llevó adelante el Gobierno de Cambiemos, consideró que los problemas estructurales se sostienen y las medidas "no se tradujeron en una mejora de la situación fiscal debido al impacto de la alta inflación y de la depreciación del peso sobre las pensiones públicas, la nómina salarial y el servicio de la deuda, y reformas impositivas que implicaron una pérdida de ingresos".
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