Los servicios de las líneas Roca, Mitre y Belgrano Sur estuvieron interrumpidos en todos sus ramales a raíz "una serie de amenazas de bomba", lo que generó caos en las paradas de colectivos durante unas largas tres horas.
Luego de aplicarse todos los protocolos de seguridad, tal como lo había anunciado Trenes Argentinos, las formaciones volvieron a funcionar.