Todavía con recuerdo fresco de la histórica Copa Libertadores ganada ante Boca en Madrid, River no pudo seguir con la senda triunfal en el Mundial de Clubes y sorpresivamente fue eliminado en semifinales por el Al Ain, que se impuso en la definición por penales tras igualar 2-2 en los 120 minutos de local. Ahora, el local espera por el Real Madrid o Kashima de Japón, que juegan este miércoles.
Lo que parecía sencillo, apenas un trámite para acceder a la final, no lo fue tanto. El Millonario, que mostró una cara en defensa y otra en ataque, no pudo imponer condiciones ante el local, que aprovechó los problemas defensivos del Millonario para emparejar fuerzas y logró un histórico triunfo.
Desde el comienzo, se notó que no iba a ser un trámite. Al Ain sacó provecho de la pelota detenida y rápidamente, a los 3 minutos, facturó: Marcus Berg conectó tras un tiro de esquina y, con la colaboración de Franco Armani, le dio vida a un partido impensado para los de Gallardo.
Esto fue un mazazo, algo que no esperaban. Sin embargo, gracias a un buen trabajo del medio hacia arriba, River dio vuelta la historia en pocos minutos. Y Rafael Santos Borré fue clave: el colombiano anotó el empate a los 11 minutos tras desviar un remate de Pratto y luego, a los 16, puso el 2-1 con una buena definición.
En ese contexto, el flojo nivel en defensa fue la cara opuesta del Millo y es lo que le permitió ilusionarse al local, que complicó con tiros de esquina y pelotazos al área. Y todas estas insinuaciones se convirtieron en realidad cuando Caio, aprovechándose de una siesta millonaria, puso el 2-2 en el inicio del complemento.
Con ese nuevo golpe, el Millonario se despertó y otra vez, con buena circulación, impuso condiciones. Sin embargo, esta vez se topó con la seguridad de Eisa, quien le ahogó dos claras chances a Borré y se erigió como figura, y también con la mala fortuna por el penal errado de Martínez.
River, a diferencia del primer tiempo, no pudo torcer el resultado y Al Ain, contento con el 2-2, se cuidó muy bien. Lo mismo pasó en el tiempo suplementario, donde no hubo grandes emociones, salvo una buena respuesta de Armani sobre el final, y por eso River tuvo que definir su suerte en los penales.
En esa instancia, el equipo local se mostró más fino, convirtió los cinco que pateó, y tras el yerro de Pérez en el quinto penal, festejó un histórico triunfo ante un Millonario que masticó bronca y se quedó sin la final.
