Nancy Yovanovich, una de las tres gitanas imputadas por la estafa que derivó en la muerte de la peluquera de Ingeniero Budge Merlín Díaz se presentó a declarar este martes y quedó libre, al igual que su madre, María Silvia Mitrovich.
Dos de las presuntas estafadoras ya fueron eximidas de prisión y solo una continúa siendo buscada por las autoridades, en condición de prófuga.
Nancy Yovanovich, una de las tres gitanas imputadas por la estafa que derivó en la muerte de la peluquera de Ingeniero Budge Merlín Díaz se presentó a declarar este martes y quedó libre, al igual que su madre, María Silvia Mitrovich.
La mujer declaró acompañada de su abogado, luego de obtener la eximición de prisión que le aseguró que no iba a quedar detenida. Sin embargo, continuaría involucrada en la causa.
"Negó los hechos, y dijo que solo fue a la peluquería a acompañar a su madre", confió una fuente judicial a La Unión. No obstante, "no supo responder a la pregunta de por qué se fue a una peluquería tan lejana a su domicilio", explicó la misma fuente.
Además, explicaron a este medio que "Yovanovich no tuvo respuestas de por qué fue al menos dos veces más sin su madre, y por qué fue junto a Marta Mitrovich el día del hecho. En todos los casos contestó con inconsistencias".
Dos de las presuntas estafadoras ya fueron eximidas de prisión y solo una continúa siendo buscada por las autoridades, en condición de prófuga.
La causa investiga una maniobra bajo la modalidad de “cuento del tío”, en la que una banda de gitanas habría convencido a la víctima de someter su dinero a una supuesta “limpieza espiritual”, al asegurarle que estaba “maldito”.
Merlín Díaz, de 30 años, tenía una peluquería en Capitán Giachino y Olimpo, en la localidad de Ingeniero Budge. Todo comenzó el 15 de enero pasado, pero cinco días después, las gitanas le pidieron que les entregara su ahorros en efectivo, un total de $14 millones con la excusa de que debían hacerle una “limpieza” al dinero para terminar con esa supuesta maldición.
Todo era claramente una estafa. De hecho, el marido de Merlín se lo advirtió, pero ella cayó en el engaño y accedió a darles toda la plata. Fue el principio de la tragedia. Posteriormente, se quitó la vida.