Le concedieron la prisión domiciliaria al joven de Lomas de Zamora que estaba preso por la muerte de Liam Payne, el excantante de One Direction que perdió la vida tras caer del tercer piso de un hotel de Palermo en octubre de 2024.
Ezequiel Pereyra, oriundo de Lomas, recibió beneficio de continuar el arresto en su hogar. Esperará así el juicio en su contra.
Le concedieron la prisión domiciliaria al joven de Lomas de Zamora que estaba preso por la muerte de Liam Payne, el excantante de One Direction que perdió la vida tras caer del tercer piso de un hotel de Palermo en octubre de 2024.
Ezequiel David Pereyra, de 22 años y oriundo de Ingeniero Budge, había sido detenido al comienzo de la investigación. Era empleado del Hotel CasaSur donde falleció Payne y estaba acusado de haberle vendido cocaína poco antes de su muerte. La misma imputación corría para Braian Paiz, un camarero que conoció al artista en Puerto Madero y que ya había sido excarcelado.
Luego de haber pasado los últimos meses encerrado en el penal de Marcos Paz, finalmente la Sala III de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional decidió otorgarle a Pereyra el beneficio del arresto domiciliario.
La Justicia entendió que no había riesgo de fuga ni de entorpecimiento de la investigación. Al joven lomense le colocaron una tobillera electrónica para monitorearlo desde el Servicio Penitenciario Federal. Esperará así el juicio en su contra.
Tanto Pereyra como Paiz están procesados por “suministro de estupefacientes a título oneroso”, delito que prevé la pena de 4 a 15 años de prisión.
Liam Payne, de 31 años, falleció tras caer del balcón del tercer piso del Hotel CasaSur de Palermo, donde se hospedaba. Según la investigación, habría atravesado una crisis de salud mental relacionada con el consumo de drogas y alcohol.
En la autopsia se comprobó que tenía en su cuerpo un policonsumo de alcohol, cocaína y un antidepresivo recetado, lo que cual provocó que el joven no esté “plenamente consciente, y que atravesara un estado de disminución notoria o abolición de la consciencia al momento de la caída”.
El expediente judicial, que comenzó como "muerte dudosa", dio origen a una investigación que involucró a personal del hotel, allegados del músico y proveedores externos. Finalmente, sólo Ezequiel Pereyra y Braian Paz quedaron como imputados por venderle cocaína. Los demás, resultaron sobreseídos.
El joven lomense habría entregado cocaína a Payne el 15 de octubre a la madrugada y el 16 de octubre por la tarde a cambio de dinero, horas antes de su muerte. Además, se comprobó que había recibido US$100 dólares por parte del artista a cambio de que le comprara droga. También, en otra oportunidad, Payne habría enviado un auto a la casa del imputado, en Lomas de Zamora, para que le trajera más estupefacientes.