Brian Nahuel Paiz, el mozo detenido por la muerte de Liam Payne, va a cumplir prisión preventiva con arresto domiciliario, a la espera de ser juzgado junto Ezequiel Pereyra, el joven vecino de Lomas de Zamora involucrado en la misma causa.
El acusado va a esperar el juicio en su casa, con prisión domiciliaria. Mientras tanto, ¿qué va a pasar con el vecino de Lomas de Zamora involucrado en el caso?
Brian Nahuel Paiz, el mozo detenido por la muerte de Liam Payne, va a cumplir prisión preventiva con arresto domiciliario, a la espera de ser juzgado junto Ezequiel Pereyra, el joven vecino de Lomas de Zamora involucrado en la misma causa.
El fallo fue dictado por la Sala 3 de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional, integrado por los jueces Pablo Jantus, Alberto Huarte Petite y Gustavo Alfredo Bruzzone, que consideró que no había riesgo de fuga y podía ser beneficiado con la prisión domiciliaria.
A diferencia del camarero, la situación procesal de Pereyra sigue siendo la misma. Se encuentra tras las rejas y, salvo un giro en el caso, seguirá en esa condición hasta la llegada del juicio.
Tanto Paiz, como Pereyra, están procesados por"suministro de estupefacientes a título oneroso", delito que prevé de 4 a 15 años de prisión. Ambos fueron detenidos por haberle vendido cocaína al excantante de One Direction, fallecido el 16 de octubre del año pasado, tras caer desde un tercer piso en el Hotel CasaSur del barrio porteño de Palermo.
En el caso del camarero, habría conocido a Payne cuando trabajaba en un restaurante de Puerto Madero, una de las zonas más lujosas de Buenos Aires. En tanto, Pereyra conoció al artista británico mientras era empleado del hotel donde murió.
Liam Payne, de 31 años, falleció tras caer del balcón del tercer piso del Hotel CasaSur de Palermo, donde se hospedaba. Según la investigación, habría atravesado una crisis de salud mental relacionada con el consumo de drogas y alcohol.
En la autopsia se comprobó que tenía en su cuerpo un policonsumo de alcohol, cocaína y un antidepresivo recetado, lo que cual provocó que el joven no esté “plenamente consciente, y que atravesara un estado de disminución notoria o abolición de la consciencia al momento de la caída”.
El expediente judicial, que comenzó como"muerte dudosa", dio origen a una investigación que involucró a personal del hotel, allegados del músico y proveedores externos.
A fines de diciembre de 2024, la jueza Laura Bruniard procesó a cinco personas: la gerenta del hotel Gilda Martín, el jefe de recepción Esteban Grassi, el camarero Braian Nahuel Paiz y Pereyra. Sin embargo, el 20 de febrero de 2025, la Cámara Criminal y Correccional sobreseyó a los tres primeros y confirmó los procesamientos de Brian Nahuel Paiz y Ezequiel Pereyra.
El lomense habría entregado cocaína a Payne el 15 de octubre a la madrugada y el 16 de octubre por la tarde a cambio de dinero, horas antes de su muerte. La magistrado compartió "la tesis del fiscal en cuanto a que el nombrado le entregó cocaína a Payne en forma onerosa".
Además, se comprobó que el joven había recibido US$100 dólares por parte del artista a cambio de que le comprara droga. También, en otra oportunidad, Payne habría enviado un auto a la casa del imputado, en Lomas de Zamora, para que le trajera más estupefacientes.