Flor de la V recordó cómo fue su adolescencia en Llavallol y compartió en redes sociales una foto retro. La conductora de El Nueve, hace unos años, había defendido sus orígenes luego de una nota en La Nación donde se hacía alusión al “africanizado Conurbano”.
En su cuenta de Instagram, publicó una foto de 1996, cuando tenía 20 años, y la acompañó con una reflexión titulada “Conurbano mío”. Flor de la V cuestionó el artículo del periodista Pablo Sirvén y lo calificó como “despectivo y racista” al referirse en esos términos al Conurbano.
La conductora continuó el texto haciendo referencia a su experiencia viviendo en Llavallol durante su adolescencia. “Soy del tercer cordón del Conurbano, orgullosa travesti africanizada que ama su tierra, con sus techos de chapa, paisajes, olores, dolores y costumbres. Haber nacido en el Conurbano fue algo muy positivo para mí. Ahí aprendí mucho de la gente, recorriendo sus calles: todo lo que soy como persona se lo debo a esos años en mi barrio querido”, sentenció en aquellos días.
La foto retro de Flor de la V.
De Llavallol a la mesa de Mirtha Legrand
Además, Flor de la V relató que nació, se crió y estudió en Llavallol, algo que le permitió lograr las metas que tenía de chica: “Sus calles fueron un master lleno de códigos en los que la palabra tenía valor. Sin esa formación, creo que nunca hubiera podido lograr todo lo que me propuse en la vida. El Conurbano me preparó para todo, hasta para sentarme en la mesa de Mirtha Legrand”.
“Siempre sentí que nos observaban con prejuicio, de costado, como si no fuéramos argentinos, unos cabecitas negras. Quienes nos miraban de arriba abajo, turistas de lo exótico en nuestro territorio, destilaban desprecio y creían que el dinero era el único valor que importaba”, aseguró Flor de la V.
“En mi africanizado Conurbano hacíamos la cola para retirar la ‘caja pan’ o la leche que repartía el Estado. Muchos pensaban ‘estos negros no quieren trabajar’. Tenía amigas a las que les daba vergüenza ir a retirar las cosas. Yo nunca: agradecía que lo ayudaran a mi papá que se rompía el alma como albañil y muchas veces el trabajo no abundaba”, completó en el texto.