La empresa Cervecería y Maltería Quilmes abrió un proceso de retiros voluntarios en una de sus dos plantas en la localidad bonaerense de Zárate. El motivo: debe reducir su personal dada la crisis económica y la caída del consumo.
La histórica cervecera nacional inició un plan de retiros voluntarios en la planta de Zárate. Los cambios se deben a la crisis económica y caída del consumo.
La empresa Cervecería y Maltería Quilmes abrió un proceso de retiros voluntarios en una de sus dos plantas en la localidad bonaerense de Zárate. El motivo: debe reducir su personal dada la crisis económica y la caída del consumo.
La histórica empresa cervecera tiene previsto reducir alrededor del 30% del personal (en última instancia a través de despidos) en la fábrica que adquirió en 2018 en Zárate, tras la fusión global que consolidó a AB InBev como propietaria de Isenbeck y actual controlante de la tradicional empresa argentina.
El objetivo es prescindir de unos 60 trabajadores sobre una nómina de entre 180 y 200 trabajadores.
La cervecería Quilmes es una de las empresas más grandes del sector en el país: solo entre sus dos plantas de Zárate emplea a alrededor de 1.000 personas. El recorte de personal tiene que ver con la caída sostenida del consumo que se viene registrando desde hace años y se descarta que el ajuste en la dotación se deba a la apertura importadora.
A nivel nacional, la firma tiene 5.000 trabajadores distribuidos en 10 plantas. La finalidad de esta maniobra es preservar las operaciones de la cervecera en el marco de una sostenida contracción de la demanda.
El ajuste en la planta CASA de Quilmes se da en un contexto más amplio de retroceso del entramado productivo formal desde la asunción de Javier Milei en diciembre de 2023. De acuerdo con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), en los últimos dos años cerraron 22.479 empresas en el país.
FUENTE: nota.texto7