El merendero Pequeños Gigantes de Santa Catalina arrancó el 2022 con muchas ganas de hacer servicio. Con las meriendas, los lunes y los miércoles, y el almuerzo los viernes, la institución recibe a cientos de chicos, chicas y adultos que se acercan a pedir un plato de comida digno. Cecilia Ayala, referente del merendero junto a su hermana Gabriela, contó que solamente entregan las viandas ya que no tienen mesas y sillas para poder ofrecerles a los vecinos y es por eso que pidió ayuda a "algún corazón solidario que pueda hacer que tengamos mobiliario".
Cecilia explicó, cada vez que entregan una merienda o un almuerzo, se acercan más de cien personas y la cantidad va en aumento: "No tenemos mesas, sillas ni bancos para recibir a los chicos, es por eso que decidimos seguir entregando las viandas en la puerta y los vecinos meriendan o almuerzan en sus casas".
Creo que con tres tablones, caballetes y al menos 40 sillas estaríamos más que bien, aunque sea para organizar turnos y que todos puedan sentarse a disfrutar del plato de comida en nuestra institución.
"Creo que con tres tablones, caballetes y al menos 40 sillas estaríamos más que bien, aunque sea para organizar turnos y que todos puedan sentarse a disfrutar del plato de comida en nuestra institución", explicó Cecilia, que inmediatamente resaltó que ver a los chicos "es muy lindo porque se quedan hablando con nosotras, no se quieren ir y necesitan contención".

"Sería una alegría inmensa poder abrir nuevamente las puertas y que ellos sepan que cuentan con un espacio de contención, donde se sienten cómodos y queridos", dijo Ayala, que rápidamente agregó que, con el inicio de clases, muchos chicos y chicas necesitan ayuda con las tareas y por eso les vendría muy bien conseguir el mobiliario.
Sería una alegría inmensa poder abrir nuevamente las puertas y que ellos sepan que cuentan con un espacio de contención, donde se sienten cómodos y queridos.
Cabe resaltar que Cecilia y Gabriela han pasado por golpes muy duros en su vida y fue el merendero Pequeños Gigantes (situado en Ramón Carrillo 3003) el motor que las ayudó a salir adelante. "Nosotras también necesitamos contención y la presencia de los nenes y las nenas nos hace levantar de nuevo y saber que no podemos abandonarlos", dijo Ayala.
Si hay algún vecino que tenga mesas, sillas o bancos que no use, o bien alguien con conocimiento en carpintería que se anime a construir el mobiliario, puede contactarse con Cecilia al 1155884812 y organizar la donación.