La Justicia de Lomas de Zamora condenó a ocho años de prisión a un hombre que abusó sexualmente de su prima y la dejó embarazada en la localidad de Ingeniero Budge. La víctima había tenido que mudarse a otra provincia porque él la hostigaba.
El Tribunal Oral en lo Criminal Nº2 de Lomas de Zamora sentenció a ocho años de prisión al imputado. Un examen de ADN había confirmado el abuso en Budge.
La Justicia de Lomas de Zamora condenó a ocho años de prisión a un hombre que abusó sexualmente de su prima y la dejó embarazada en la localidad de Ingeniero Budge. La víctima había tenido que mudarse a otra provincia porque él la hostigaba.
El aberrante hecho ocurrió en agosto de 2014. La víctima, identificada como M., tenía 17 años en aquel momento. Según la denuncia, su primo Fabián Villalba la invitó a su casa en Budge y, una vez adentro, trabó la puerta y la violó.
Producto de ese abuso, la joven quedó embarazada. Hoy su hijo tiene 10 años. Ella recién pudo hacer la denuncia en 2021. Luego de una larga lucha, logró que le hicieran exámenes de ADN al abusador para confirmar la violación y el caso fue elevado a juicio en marzo de 2025.
Once años después de aquel traumático episodio, el caso se resolvió mediante un juicio abreviado. Desde el juzgado notificaron a M. sobre la condena.
El Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Lomas de Zamora declaró a Villalba culpable del delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por un grave daño en la salud de la víctima en el contexto de violencia familiar y por razones de género”.
En consecuencia, el tribunal resolvió condenar al imputado a ocho años de prisión de cumplimiento efectivo, cerrando así un larguísimo y doloroso proceso de búsqueda de justicia.
Cabe recordar que Villalba estaba detenido desde el año pasado, luego de que una prueba de ADN confirmara que es el padre del hijo de su prima. Desde ese momento, la víctima vivió un poco más tranquila, ya que durante mucho tiempo tuvo que soportar que el sujeto se paseara por la puerta de su casa para amenazarla. De hecho, en su momento, la Justicia tuvo que dictar una orden de restricción perimetral para que el agresor no pudiera acercarse a ella. M. terminó mudándose a Corrientes.