Una conmovedora historia merece su final feliz. A eso apuntan los voluntarios del refugio de Monte Grande El Campito al lanzar una campaña para buscar a un jubilado que dejó a su perra Zoe con una carta donde indicaba detalles de su situación económica que no le permitía seguir manteniéndola.
Zoe fue encontrada atada en la puerta del refugio junto a una carta escrita de puño y letra por un hombre que contaba que es jubilado de la mínima y aclaró que el vínculo con su perra comenzó cuando ella tenía apenas 45 días de vida, pero que se había mudado a un monoambiente por un tema económico y ahí no la dejaban tenerla. “La amo muchísimo, pero no puedo tenerla más”, escribió al dejarla en El Campito.
Por eso, están en plena campaña para dar con este jubilado. Sergio Moragues, uno de los responsables del refugio, detalló: "Queremos buscar la forma que no se separen, que él pueda seguir visitando a Zoe si no la puede tener".
Desde Monte Grande lanzaron el alerta
Desde El Campito aseguraron que Zoe es una perra muy dócil y extremadamente cariñosa. Hasta el momento no pueden dar con el jubilado para explicarle que pueden haber respuestas a su situación con la ayuda solidaria de las personas que entienden que la perrita debe estar con él.
"Nosotros ni lo vimos porque a Zoe la dejó a la noche. Estaba atada con media bolsa de alimento balanceado y la carta pegada a la bolsa", explicó Moragues en diálogo con La Unión.
Desde entonces, y por el detalle de la carta, quieren encontrarlo, pero no hay un solo dato. "Es muy frustrante porque tenemos un montón de alternativas para que no se separen o para que siga el contacto, pero lamentablemente no estamos teniendo suerte", dijo el responsable del refugio de Monte Grande.
Una posible adopción para Zoe
Según detallaron, van a seguir buscando al jubilado porque la campaña la iniciaron la semana pasada, pero adelantaron que en caso que no se encuentre quién es esa persona van a comenzar a buscar una familia que la adopte.
Zoe tiene 11 años, es una perra adulta, pero súper cariñosa y juguetona que debe estar en un hogar. "La realidad es que siguen pasando los días y si todo sigue así necesitamos encontrar un lugar para ella y ya comenzamos a evaluar candidatos", recalcó Moragues.
Lo que sucedió fue que al viralizarse la historia de Zoe, muchas personas ya se comunicaron para adoptarla porque para los "sin voz" no hay situación económica que puedan entender, ellos quieren estar con la persona que los crió porque esa persona pasa a ser su vida entera.
Por eso, detallaron que si el jubilado no se hace presente van a buscar a alguien que le de una segunda oportunidad a Zoe de pasar sus últimos días con alguien que le brinde el afecto, el amor y los cuidados que todo perrito requiere, pero en familia y con el calor de un hogar.
Si alguien conoce a este hombre o tiene algún dato de su paradero para que la gente de El Campito pueda comunicarse con él se pide que inmediatamente se contacten a través de un mensaje privado en las redes https://www.facebook.com/elcampitorefugio o en Instagram: @campitorefugio
Ahora, sólo queda esperar si el final que imaginaron los voluntarios del Refugio El Campito se hace realidad en el que Zoe se reencuentra con el jubilado o si logran dar con una familia que brinde un espacio para la perra que tanto se lo merece como todos los animales que esperan un hogar que los ame y los cuide.
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