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Nació Pilar, la hija de los lomenses que pelearon para presenciar el parto

FINAL FELIZ. La beba nació en la maternidad Suizo Argentina. Después de los últimos controles de rutina, esta tarde se instalará con sus padres.

La dulce espera llegó a su fin. Víctor Aráoz y Ezio Quijano pudieron cumplir su sueño: finalmente se convirtieron en padres. Con 2 kilos 977 gramos, nació Pilar en la maternidad de la clínica Suizo Argentina de la Ciudad de Buenos Aires. La familia ya se instaló en su casa de Lomas de Zamora después de que la bebé recibiera el alta.

La historia de Víctor y Ezio se hizo conocida por todo lo que la pareja tuvo que pasar para poder estar presente en el parto de su hija, que nació a través de la gestación solidaria. En plena cuarentena, tuvieron que viajar 1770 kilómetros en auto y atravesar cuatro provincias para ir a buscar a Mendoza a Luciana, la amiga que se ofreció llevar a su hija en su vientre.

El lunes pasado, alrededor de las 8.30, Luciana les avisó por WhatsApp que había estado toda la noche con pequeñas contracciones, y que la llegada de Pilar parecía que se adelantaba. Víctor y Ezio se comunicaron inmediatamente con la obstetra y la médica les avisó que se prepararan que la bebé seguramente iba a nacer ese mismo día.

Y así fue. A las 17.22, cinco días antes de lo previsto, Pilar llegó al mundo por cesárea programada. Pesó 2,977 kilos y midió 48 centímetros. "Nos sentimos enamorados desde que la vimos, no se puede explicar de donde salen tantos sentimientos hermosos", comentó Víctor, emocionado.

Nos sentimos enamorados desde que la vimos, no se puede explicar de donde salen tantos sentimientos hermosos

Con Ezio se tuvieron que turnar para estar en la habitación acompañando a Luciana porque por las medidas de prevención por el Coronavirus no dejan que ningún paciente esté con más de un acompañante. Pilar estuvo los primeros días bajo observación porque le había ingresado líquido amiótico a los pulmones, pero ya está bien.

Este domingo, según pudo saber La Unión, le estaban haciendo los últimos controles y durante la tarde la bebé y sus padres se instalarán en la casa de los padres de Víctor, porque en su departamento está viviendo provisoriamente Luciana, con una de sus hijas, la más grande, de 18 años, que la vino a acompañar durante toda esta experiencia.

"Estamos revolucionados con esta pequeña que tanto amor nos trajo desde el lunes. No entendemos de dónde nace tanto amor", enfatizó Ezio. La cuna celeste con un peluche más grande que la beba y un cartel de bienvenida Pilar, ya la están esperando. La pareja mientras da sus primeros pasos y experimenta lo que es ser padres.

Estamos revolucionados con esta pequeña que tanto amor nos trajo desde el lunes. No entendemos de dónde nace tanto amor

"Siento amor, satisfacción y mucho disfrute al ver la felicidad de ellos", confió Luciana mientras se recupera de la cesárea. A partir de ahora, pasará a ser la tía que estará más que presente en su historia. "Estamos inmensamente agradecidos (a ella), ya queremos ver la cara de sus hijos en el reencuentro", confesó Ezio.

Estos días la pareja se tomará licencia para disfrutar los primeros días de Pilar y tratará de terminar con los últimos detalles para mudarse al dúplex que están terminando de pintar para instalarse allí. "En dos o tres semanas me imagino que nos instalaremos allí, una vez que esté todo listo", adelanta Víctor.

Los padres de Víctor los ayudarán el primer mes y anhelan que para esa fecha abran los vuelos de cabotaje, porque la mamá de Ezio -que vive en Corrientes- desea con ansias llegar para conocer a su nieta. 

TODO LO QUE TUVIERON QUE VIVIR ANTES DEL PARTO

Para que esta historia fuese posible, Víctor y Ezio tuvieron que pasar por una toda odisea. Por la pandemia tuvieron que vivir el embarazo a la distancia. Como Luciana vive Mendoza con su marido y sus cuatro hijos, tuvieron que ir a buscarla en auto, en una travesía inédita de más de 1770 kilómetros, sin parar para que pudiera dar a luz en Buenos Aires.

¿Por qué? Porque por ley en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se dispuso que los bebés nacidos por gestación solidaria pudieran ser anotados como hijos de los padres que manifestaron su consentimiento de tener su voluntad procreacional. En cualquier otra provincia esto es imposible.

Cuando estaban listos para ir buscar a Luciana, que ya estaba de 34 semanas, un error burocrático en la carga del resultado del hisopado de COVID-19 -que muchas provincias les solicitaron hasta llegar a Mendoza- le impedía viajar para concretar el parto. El test les dio negativo, pero se cargó como positivo.

"Nosotros quisimos hacer todo bien, por derecha pero no nos salió. Sacamos los permisos para circular que nos pedían en todas las provincias, nos hicimos el hisopado con mi cuñado 48 horas antes de ir buscar en auto a Luciana hasta la ciudad de Desaguadero (ubicada al límite de San Luis y Mendoza), pero cuando teníamos todo listo para salir, un error de la app Cuidar nos hizo pasar más de un dolor de cabeza", recordó Ezio.

Los llamados al 148, al Ministerio der Salud y de Innovación no sirvieron para nada. "Nadie nos dio ninguna respuesta de nada", confió. Entonces, con la app Cuidar que largaba un cartel en rojo y con todos los documentos impresos salieron a la ruta. "Que pase lo que tenga que pasar", pensaron.

"Pasamos Santa Fe, Córdoba, San Luis sin ningún control. No nos pidieron nada. Tanta organización para nada", se lamenta el joven ahora. Sin embargo tiene un consuelo. "Al final, lo conseguimos", le dijo a La Unión.

Durante esas 48 horas de locura, desde Lomas, Víctor hacía lo imposible para solucionar la situación y obtener de nuevo todos los permisos para enviárselos. Pero no tuvo suerte. "Cada hora ingresaba a la página y no podía. Ellos llegaron a San Luis y recién ahí salieron los permisos, el viernes al mediodía. Así que entre medio de todo esto, del miércoles al sábado, estuvimos cuatro días a la expectativa y prácticamente sin dormir", recordó.

Como si fuese una prueba de fuego para todo lo que se les viene a partir de ahora, Víctor y Ezio tuvieron que vivir su propio parto para poder estar con Luciana el día del nacimiento de Pilar. Y finalmente, después de tantos dolores de cabeza, lo consiguieron. Ahora podrán disfrutar juntos como familia, como siempre lo soñaron.

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