Se trata de una prueba piloto. Primero se ensayará en el centro de Monte Chingolo. Y, si funciona, luego se extenderá a otras localidades. Sobre la avenida Eva Perón el Municipio de Lanús comenzó reducir el ancho de las calles para ampliar el espacio de las veredas y que los vecinos puedan caminar y realizar compras manteniendo el distanciamiento social.
La medida es similar a la que ya está implementando en la Ciudad de Buenos Aires. A través de señalizaciones en el piso, con una línea amarrilla, lo que se busca es ganarle hasta un carril a cada cuadra para que la gente se pueda mover con mayor facilidad. Operarios ya comenzaron a trabajar en la zona, lo que sorprendió a los comerciantes.
La idea es que cuando la flexibilización de la cuarentena comience a avanzar, el Distrito ya esté preparado por si el Gobierno decide autorizar la reapertura de comercios.
Por eso, cerca del intendente Néstor Grindetti aseguran que "si todo sale bien" replicarán esta medida sobre la avenida San Martín, en el centro comercial de Barrio Pompeo.
"Y si la cosa funciona, la gente se adapta y sirve, seguramente lo vamos a estar extendiendo al resto de los centros comerciales", explicaron.
Lanús tiene siete centros comerciales: en Remedios de Escalada, Lanús Este y Oeste, Valentín Alsina, Villa Industriales, Monte Chingolo y Barrio Pompeo.
"Una vez finalizados estos trabajos (de demarcación), se enviará a inspectores y voluntarios municipales que explicarán a los transeúntes y comerciantes las nuevas normas de circulación con el fin de evitar la propagación del Coronavirus", afir